Al final va a resultar que la música comercial no es tan comercial

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Repasando el blog sobre el neo-underground re-leí este párrafo que había escrito; “en España las ventas de cds han caído de 55’49 millones de unidades en el 2002 a 22 millones estimados para el 2006 tomando los datos de promusicae.org, es decir, una caída de casi el 60% desde el 2002.” Al escribirlo no caí en la cuenta pero al final va a resultar que la música comercial no es tan comercial como parece, así que con una sonrisa de oreja a oreja que casi me atraviesa la nunca, afilo los cuchillos para darme el gustazo de argumentar porque.

Está claro que la caída del sector está causada por múltiples motivos, como el fenómeno de la piratería en masa, manta-internet, pero podríamos pensar en la “música comercial” y su hornada de “artistas” como en los encargados de salvar a su industria del cataclismo ya que se supone que al ser “la comercial” es la que se va a vender. Da la impresión de que en general, están fracasado. Si la caída en picado no se estabiliza, el mercado del cd podría desaparecer para el 2010 o quedar como un mercado residual.

Mientras tanto, la industria musical, entendida como algo en conjunto, sigue viviendo una mentira y sigue centrada en lanzar pachangas y músicas basura que se supone que son “lo que va a vender” cantadas por pseudo-artistas y personajes de reality show, marginando sistemáticamente a cualquier músico de verdad o síntoma de calidad artística porque eso se supone “que no va a vender”. A ver si nos vamos a creer que el gran público es una masa de culturetas con criterio o gustos artísticos. De hecho, para vivir de la música por estas latitudes, más importante que ser músico, artista o intelectual, es el hecho de ser hijo de algún personaje famoso/a/sete, beneficiarse a algún personaje famoso/a/sete o salir en un reality show televisivo apestoso. Cualquiera de estás tres condiciones garantizan un trabajo en la industria del ocio en general, en cualquiera de sus acepciones. Alguien dijo que el artista es la parte más prescindible en la cadena de producción musical y por ende el arte, cualquier cosa puede venderse a base de machacar con publicidad; politono, tontotono y sonotono a todas horas.

La Castafiore

El enfoque “proyecto artístico basado en el trabajo” y en la creación artística es para idealistas con pájaros en la cabeza que deben buscarse otro tipo de empleo para subsistir. Como si un abogado tuviera que trabajar como dentista durante el día para poder ejercer la abogacía gratuitamente por las tardes. Además, aquí lo que deslumbra es la cultura del pelotazo, gusta que aparezca un figurín convertido en estrella de la noche a la mañana tras dar un braguetazo o aparecer en un reality show. Cualquier cosa con un trabajo de unos cuantos años detrás tiene un cierto tufillo a fracaso inaceptable.

A la mentira del producto se le suma la mentira de las ventas; vender 3 millones de copias de cds pachangueros en tan solo una semana, es parte del plan de marketing, es algo que inexorablemente sucede cada vez que este o aquel figura lanza un nuevo disco y es algo que se anuncia a bombo y platillo. Uno se pregunta; si estos pelotazos son reales ¿cómo es posible que promusicae.org informe de perdidas en el sector año tras año? ¿dónde está el fallo?.

Lamentablemente, no disponemos como en USA de un sistema que audite las ventas reales al público, promusicae.org elabora sus informes con los datos que facilitan los mismos sellos y los sellos no venden directamente al público sino a sus mayoristas. Tal vez, si pudiéramos comprobar las certificaciones reales como podemos hacer con las de USA, nos llevásemos alguna que otra sorpresa y corroboraríamos que la música comercial no es tan comercial.

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