El neo-underground

]]>

Hasta finales de los años 90, desde cierto criterio, la música se dividía en tres categorías; comercial, independiente y underground. Este criterio de división no atiende a razones artísticas sino a su mayor o menor difusión en los medios y canales de distribución. Comercial sería la música distribuida por multinacionales y grandes sellos (“majors” en inglés), promocionada en radiofórmulas y televisión. Independiente sería la música lanzada por sellos ajenos a las multinacionales que en ocasiones disponían de sus propios canales de distribución y promoción alternativos. Y más allá de lo alternativo estaba el “underground”.

El término underground, no surgió de la música, era un término que se empleaba para describir movimientos culturales alternativos, fuera de o contrarios a la sociedad vigente. En ocasiones implicaba resistencia y secretismo, en ocasiones eran más abiertos, como es el caso del existencialismo francés surgido alrededor de Jean-Paul Sastre y Albert Camus e incluso podría implicar pesimismo desembocando en corrientes nihilistas.

El término underground se aplicó después a la música que generalmente no sigue las tendencias comerciales y su estilo está al margen del éxito comercial. En un principio se aplicó a mediados de los 60 a las bandas de psicodelia de la época y ha sido asociado con sub-culturas y contra-culturas extendiéndose posteriormente al punk-rock y al rock alternativo. Es decir; música sin a priori atractivo comercial y al margen de los medios masivos de difusión, independientemente de su estilo o genero, no tiene porque implicar avant-garde ;-) , y en ocasiones asociada a corrientes contra-culturales.

Actualmente y siguiendo con el mismo criterio de clasificación, las cosas han dado un pequeño giro. El fenómeno piratería en masa manta-internet se ha socializado y es práctica habitual. En España las ventas de cds han caido de 55’49 millones de unidades en el 2002 a 22 millones estimados para el 2006 tomando los datos de promusicae.org, es decir, una caida de casi el 60% desde el 2002. Ante esta situación, las multinacionales han ido uniéndose unas con otras para aguantar el tirón. Hoy solo quedan tres; Emi, Universal y Sony-Bmg-Warner y vamos camino de la multinacional única. A su vez, estas han comprado otras “majors” reduciendo su número, por ejemplo en España quedan tan solo 12 sellos facilitando datos a Promusicae a parte de las 3 multinacionales. Las 3 multis se reparten el 80% de un mercado que cae en picado.

Emulando a Warhol

El 20% restante queda para las “majors” y los sellos independientes, aunque se da el fenómeno del “sello encubierto”, que es un sello clamando ser independiente pero que en realidad ha sido absorbido por una multinacional. En España está el ejemplo de Subterfuge que fue comprada por Sony hace años aunque sigue actuando como si fuera un sello alternativo. Los “otros” sellos independientes van camino de la venta ambulante ya que se han ido centrando en grupos y artistas con capacidad de conseguir conciertos de cierto aforo, y ahora es habitual que al salir del concierto te vendan el disco del grupo por 12€-20€.

Se podría decir que todo lo demás caería en el saco del underground, o más bien el neo-underground ya que también ha sufrido un giro de tuerca tras ser desplazado de las calles y del metro por los home-studios y la red, diversificándose en un maremagnum de miles de grupos lanzados a la aventura de internet . Su soporte es la descarga gratuita en mp3 o el cd autoproducido en pequeños sellos montados para el evento. Los medios de promoción son portales de mp3s como myspace y soundclick o las páginas webs propias del artista. La libertad artística es total pero los recursos muy limitados y la calidad de las producciones de lo más variopinta, desde producciones caseras cutres con casiotone hasta producciones en estudios de pago.

Como digo, este es un fenómeno muy diversificado pero esta dando lugar a la aparición de un nuevo tipo de artista neo-underground; artistas que no solo son capaces de crear música sino de grabarla, producirla y de diseñar webs para exponerla convirtiéndose en autenticos geeks y conviertiendo el diseño web en una nueva forma de expresión artística. La gran pega de Internet es que es un medio de comunicación masivo *pero no dirigido*. Esto significa que la masificación del fenómeno hace muy difícil que existan puntos de referencia reales ya que las listas de éxitos de descargas con la que cuentan los portales especializados siempre han sido muy fáciles de falsear.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *