El neo-esclavismo

]]>

Se busca “memo” licenciado en ciencias económicas o similares con master mba, en dependencia del departamento de contabilidad se encargará de la recepción de pedidos, realización de albaranes, facturas, informes, ofertas y clasificación de archivo. Imprescindible inglés y alemán tanto hablado como escrito, informática de gestión, experiencia mínima en puesto similar de al menos un año, coche y carnet de conducir B1. Horario partido de 8:00 a 19:00 y Sábados de 8:00 a 13:30. Retribución 980€. Contrato laboral temporal de 6 meses prorrogables.

Es chocante que haya “memos” capaces de estudiar una licenciatura, un master, sean políglotas y además estén dispuestos a trabajar clasificando papeles de 8 a 8 por amor al arte de la clasificación. Resulta más chocante y memo todavía leyendo el dato oficial del INE sobre la hipoteca media en Noviembre del 2006; una hipoteca de 143.497 €, a 25 años (diferencial +0,50 sobre euribor) permite calcular que nuestro memo favorito deberá dedicar 781,32 € al mes para pagar la hipoteca de su flamante sueldo de 980€ durante los proximos 25 años de su vida, si es que desea acceder a una vivienda de 40m2.

Me atrevo a afirmar que esta vivienda seguramente será de protección oficial, ya que 40m2 en el mercado libre de una gran ciudad llegan a alcanzar los 300.000€, es decir, que necesitaría el doble de sueldo e hipoteca para poder pagarlos, siendo así el doble de memo.

A este individuo, conocido como “mileurista”, le quedarían 198,68€ para pasar el mes tras descontar la hipoteca, salvo por un pequeño detalle; una vez al año hay que pagar a hacienda. Con 940€ al mes, pagas extras prorrateadas, la renta le sale positiva a pagar 745,14€, o lo que es lo mismo, que tiene que renunciar a un sueldo al año con lo que ya no sería mileurista sino un nuevo tipo de memo; el “casi-mileurista”.

Maschiach Enkidu por Raventhird

Empleando otro vocabulario, podríamos afirmar que nuestro memo favorito es un neo-esclavo que está trabajando por comida y techo, exactamente igual que un esclavo de la época romana, solo que a los esclavos romanos no les hacían perder 23-24 años de su vida rompiéndose los codos para acabar estudiando licenciaturas o masters que luego no les van a servir para nada. Se da la paradoja de que el neo-esclavo tiene que dar a gracias a dios por tener la suerte de serlo, sino quedaría en el pozo del paro, excluido de la sociedad y de sus felicidades.

Seguramente que en el departamento de recursos humanos de la empresa oferente, en su sagacidad, crean que un licenciado y master mba no recabe en estos detalles que comentamos. El paro y la abundancia de “memos inteligentes” les permiten disponer de mano de obra de lujo neo-esclava a cambio de mil euros. Esta es una tierra de Quijotes; “se necesita paleta para untar cemento en obra, imprescindible licenciatura en bellas artes y dos idiomas” o “buscamos chofer para autobús con denostada experiencia en el campo de la formula 1”.

Pero ojo!, que no todo es llegar y besar el santo. Para ser un neo-esclavo primero hay que demostrar que se vale. ¿Cómo? Pues con una beca o contrato en prácticas, que es un periodo de un año o más en el que se trabaja gratis bajo la promesa de un futuro trabajo como mileurista, que no se suele cumplir, y en el que se demuestra la vocación a la sumisión y obediencia absoluta. Además el último grito en neo-esclavitud son las becas interminables o las contrataciones en prácticas encadenadas que no se acaban nunca. Dentro de poco incluso podríamos ver a gente bien entrada en la cincuentena con contrato en prácticas.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *