Pyramid strings; las cuerdas de los Beatles

]]>

La primera vez que tuve que cambiar las cuerdas a la Gretsch 6119, me fui a la tienda, cogí un juego de la marca más común del 0.010, tire las viejas que estaban ya muy oxidadas, puse las nuevas y todo el buen sonido que tenía esta guitarra se fue al traste.

Tirar las cuerdas viejas fue un error porque ni sabía de que marca eran, ni de que grosor. Si las hubiese conservado al menos podría haber averiguado su grosor midiéndolas con un calibre. Así comencé una larga héjira en busca de las cuerdas adecuadas para la Gretsch. Primero pensé que unas 0.010 tal vez fuesen demasiado delgadas para una guitarra de caja asi que volví a la tienda y compré unas 0.011 de la misma marca. Nuevo error. Al tacto se hacían más gruesas que las originales y el sonido, aunque quedaba con más cuerpo, seguía siendo peor que el original.

Con el tiempo fui probando sin éxito casi todas las marcas de cuerdas que normalmente se pueden encontrar en cualquier tienda por estas latitudes. Intenté ajustar las pastillas, tornillos arriba y abajo pero sin resultados. Pregunté en el foro de Gretsch y nadie sabía que partida de cuerdas se usaban en la época anterior a Fender. No obstante Mike Lewis, director de marketing de Gretsch, apuntó que en la actualidad montan D’addario’s 0.010 de serie. Este juego ya lo había probado y es uno de los que peor resultado dio.

Ahora sospecho que el juego original que traía mi guitarra de serie eran unas 0.015, que aunque es un juego raro existe, o al menos esa es la sensación que recuerdo al tacto; algo a mitad de camino entre unas 0.010 y unas 0.011. Continué indagando y leí que en los años 50 y los años 60 las cuerdas Pyramid y Thomastiks eran muy populares entre los guitarristas que usaban Gretsch, sobre todo sus juegos de “flatwounds”, que a diferencia de las “roundwounds” llevan el entorchado completamente liso en vez de redondeado. Thomastik es una empresa fundada en 1919 por Franz Thomastik y Otto Infeld en Viena, Austria, año en el que ellos mismos inventaron las cuerdas de acero. Pyramid es una compañía fundada también en Austria, en Stonchbach en 1850 pero que se trasladó a Bubbenreuth, Alemania en 1948.

Por alguna razón, de estas dos marcas me llamó más la atención Pyramid y como se podían encargar por internet me hice con un par de juegos de flatwounds del 0.011 y del 0.012. Las monté en la Gretsch y sorpresa! Del ampli salía el sonido exacto de los Beatles en la época en la que George Harrison había estado usando las Gretsch de su colección. Como no era exactamente lo que estaba buscando me decidí a encargar otro juego de Pyramids pero esta vez roundwounds del 0.011 y… bingo! La búsqueda había concluido.

Pyramid Flatwounds

Pyramid Flatwounds

Volviendo a los Beatles, no he logrado obtener una confirmación al 100% de que sus cuerdas fueran Pyramid pero diría que hay un 90% de posibilidades de que así fuera. En teoría, los Beatles empezarían a usar las Pyramid durante su época en Hamburgo, Alemania. El bajo Hofner de MacCartney venía de serie con Pyramids flatwounds seguro al 100% ya que la factoría Hofner, entonces se encontraba en Bubbenreuth, al igual que Pyramid y precisamente era Pyramid su suministrador de cuerdas. De hecho, Pyramid había diseñado un juego de cuerdas expresamente para el Hofner Violin Bass en 1956.

En el último concierto que dieron los Beatles, el 30 de Enero de 1969 en la azotea de las oficinas de Apple, se puede observar que el bajo de MacCartney lleva unas cuerdas de color negro. Pues bien, estas cuerdas se llaman “black wires”, están plateadas con niquel negro e igualmente eran fabricadas por Pyramid. Esta sería la confirmación casi certera de que una década después, MacCartney seguía usando Pyramids.

George Harrison usaría Pyramids flatwounds al menos en sus Gretsch y en la Rickenbacker de 12 cuerdas. No puedo confirmarlo tampoco al 100% pero solo hay que montar unas Pyramids en una Gretsch y tocarlas con un ampli Vox AC-30. El sonido es idéntico.

Por otro lado hay guitarristas que se compran una Rickenbacker de 12 cuerdas y se desesperan queriendo reproducir el sonido Beatle; “A hard days night”, “Help”, etc. Pues bien, George Harrison fue el pionero en usar una Rickenbacker de 12 cuerdas al serle regalado el segundo prototipo que se fabricó y tocarla en público antes de que hubiese salido a la venta, tal y como comentamos en las guitarras de George Harrison.

Tras verle, muchos otros guitarristas quedaron prendados del sonido de esta guitarra, uno de ellos Roger McGuinn, fundador del grupo “The Byrds” y este si que ha confirmado personalmente que usa Pyramids flatwounds, en concreto juegos del 0.010 – 0.0465, para guitarra de 12 cuerdas.

Las flatwounds de Pyramid se denominan “Gold”. Aquí tienen un juego de 6 cuerdas.

Pyramid Pure Nickel Roundwounds

Pyramid Pure Nickel Roundwounds

Dejando atrás a los Beatles, para sonidos más convencionales estas son las que uso yo.

Tengo que aclarar que estas cuerdas no es que tengan un sonido espectacular y maravilloso por el mero hecho de ponerlas. En el sonido final influyen todos los aspectos de la guitarra y un factor más son las cuerdas. Estas son unas cuerdas correctas, suenan bien en todas mis guitarras, son de niquel puro, están fabricadas a mano, tardan bastante más en oxidarse que cualquier otra que haya probado – luego duran más si las cuidas – y no pagas la publicidad ni los excesos de marketing.

El sonido que ofrecen es tipo vintage y de calidad. A pesar de todas las virtudes de las cuerdas entorchadas con niquel puro, las tres primeras cuerdas, que son simples sin entorchar, me parecen excelentes. También me gusta que no se oxiden tan rapido ya que vivo en una zona muy humeda y en verano sobre todo, unas cuerdas normales se me oxidan en cuestión de una o dos semanas aun limpiándolas después de tocar.

Pyramid Roundwounds Nickel Classics

Pyramid Roundwounds Nickel Classics

Las Nickel Classics son una especie de reproducción de las cuerdas roundwound de niquel puro que se fabricaban en los años 50 y 60. La diferencia con el anterior juego comentado es que en la actualidad, el cuerpo central de las cuerdas entorchadas es hexagonal para que el entorchado no se deshaga al cortarlas. En los años 50 y 60 este cuerpo central de la cuerda era redondeado y así es en las roundwounds classics de Pyramid.

Cuando el cuerpo central es hexagonal como en la actualidad, la cuerda de niquel que va rodeándolo conformando el entorchado, queda dañada al entrar en contacto con las esquinas de la estructura hexagonal del cuerpo. Por otro lado, la forma hexagonal hace que la cuerda sea más rígida que una completamente redondeada y por tanto menos flexible. Estas dos pegas, que afectan negativamente a la vibración y por tanto al sonido, quedan solventadas al usar un cuerpo central redondeado.

Ál ser el centro redondeado, la cuerda en general es más flexible y la sensación al tacto es menos dura que su cuerda equivalente en grosor con cuerpo hexagonal. A su vez, el entorchado se ha realizado con niquel al 99,2% de pureza y proporciona una sensación más sedosa y agradable.

Un detalle curioso es que la cuerda tiene que estar montada en la guitarra antes de cortarla o sino tiene que doblarse sobre sí misma, delante de donde se quiera hacer el corte, para evitar que el entorchado se deshaga.

La mejor forma de describir el sonido es como “más vintage” todavía. Son especialmente adecuadas para imitar el sonido de los años 50 o 60 y en este sentido, estas cuerdas si que empiezan a ser algo espectaculares.

Las nickel classics las tienen aquí.

La Pyramid se pueden comprar pidiéndolas por email desde su web, www.pyramid-saiten.de o también en Thomann; aquí un listado de sus existencias.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *