Las Lawsuit; la época dorada de las réplicas japonesas. Les Pauls, Stratocasters, ES y otras guitarras

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A muchos que comienzan a profundizar en el mundo de las guitarras eléctricas, les suena, al menos de lejos, que existen réplicas japonesas de guitarras Gibson, Fender, Rickenbacker y casi cualquier fabricante clásico, de las que se dice que “son muy buenas o incluso mejores que las originales”.

Partiendo de esta premisa, se ha creado toda una corriente de marketing viral basada en el establecimiento de “equivalencias”, en las que se equipara tal modelo de tal marca japonesa, que solo cuesta 600€ , con tal modelo de Gibson, Fender… que cuesta 3 ó 4 veces más. Es el mismo viejo truco de mercadillo del “bueno, bonito y barato”, que tanto gusta en ciertos países pero aplicado a las guitarras.

¿Qué hay de cierto en todo esto? ¿Realmente existen réplicas japonesas que son mejores que las guitarras originales? Algo hay desde cierto punto de vista pero también es verdad que la época dorada de las copias japonesas empieza a quedar lejos en el tiempo y que al gran público occidental, solo le ha llegado la cola, justo en el momento preciso para ordeñar la vaca de una vieja idea.

A las primeras réplicas japonesas se las conoce como “lawsuits” y en este artículo repasamos su historia y lo que queda de ellas.

Para poder entender el mundo de las copias japonesas hay que hacer dos anotaciones preliminares que tal vez sorprendan a propios y extraños. Una es que el primer importador de Gibson no es Europa, ni Australia… es Japón. Algunos afirman incluso que es el primer mercado de Gibson por delante de los propios Estados Unidos.

Desconozco las cifras exactas pero visitando tiendas japonesas uno se llega a sorprender por la cantidad de Gibsons que se pueden encontrar. Tres cuartos de lo mismo sucede con cualquiera de las marcas míticas occidentales que siguen en activo; Fender, Rickenbacker, Hofner…. En ocasiones, hay tiendas japonesas que tienen mejores precios que las estadounidenses en las que incluso saldría más barato importar una Gibson. La explicación está en el poder de compra; comprando más cantidad puedes negociar mejores precios y por tanto ser más competitivo.

El segundo hecho notable es que las réplicas japonesas no tienen apenas mercado en Japón. Uno se puede pasear por Tokio en busca de los sagrados santos griales y resulta que las preciadas copias no lo son tanto y que son escasas o están escondidas en alguna tienda perdida, ¿será por aquello de que nadie es profeta en su tierra?.

Si combinamos ambos hechos con un público pudiente o al menos con buena renta per cápita, se comprende que la demanda prefiera la cosa real; Gibsons, Fenders made in USA, etc… En comparación, las copias tienen un público local bastante reducido y la mayoría se exportan. Sin embargo esto no representa ningún problema ya que Japón exporta muchas cosas que en su propio país no se consumen.

Las primeras réplicas, las lawsuits

La fabricación de guitarras eléctricas en Japón comienza durante los años 60 sin demasiada pena ni gloria. En los años 70 Gibson contrata la producción de Epiphone a factorías niponas y posteriormente le sigue los pasos Fender y otros. Durante estas dos décadas se realizan las primeras réplicas de modelos históricos de los principales fabricantes occidentales; Les Pauls, Stratocasters, Telecasters, Gibson ES… que no se consideran malas pero tampoco es que fueran especialmente buenas o históricamente exactas.

En los 70 había una gran oportunidad de negocio sobre todo con las réplicas de las legendarias Les Paul Standard de los años 50, ya que habían sido popularizadas en la década anterior por estrellas como Eric Clapton, Mike Bloomfield o Jimmy Page que ahora vivían los puntos álgidos de sus carreras. Las originales ya tenían precios desorbitados de varios miles de dólares por lo que había una gran demanda de réplicas.

La línea de trabajo que se siguió en Japón debió ser un proceso de mejora constante por que en 1978 empezaron a salir de la mano de Greco, Tokai, Navigator y Burny-Fernandes, réplicas que después serían consideradas por los expertos, mejores que los modelos que estaban haciendo los fabricantes originales.

Ibanez

A principios de los 80 algunas de estas copias empezaron a venderse en USA, cayendo en las manos de los fabricantes americanos propietarios de las patentes, que se sorprendían al comprobar que eran mejores que sus propios productos.

Por ejemplo, las malas lenguas apuntan a 1981 como fecha en la que Gibson empezó a agujerear sus Les Paul y a pesar de haber reintroducido la Les Paul en 1968, no recuperó las tapas de arce flameado hasta 1979. En la custom shop se han empleado las maderas originales que debería llevar el mítico modelo solo en dos ocasiones; caoba de Honduras desde el año 2007 y nunca antes y palorosa de Brasil en el mástil en los años 2001-2003, nunca antes ni después. Por agravio comparativo, en los años 80 las réplicas japonesas venían sin agujeros y muchas con caoba de Honduras, Palorosa de Brasil, tapa de arce flameado y costaban 5-6 veces menos.

En 1981 Fender, Gibson, Rickenbacker y otros comenzaron a tomar medidas legales para detener la importación de estos instrumentos, a los que se bautizó como “lawsuit” o “litigio”. La primera demanda ya había caido 3 años atrás sobre Ibanez, en 1978, sin demasiado éxito legal pero suficiente como para que el resto de fabricantes japoneses decidiera evitar enfrentamientos directos.

1982 dejó historias de agentes de aduanas entrando en tiendas de Nueva York y rompiendo las palas de las Burny o las Navigator que encontraban. Para 1983 casi todos los fabricantes japoneses de réplicas se habían visto obligados a cambiar los logos de sus palas y posteriormente se encontrarían con la prohibición de exportar sus copias a territorios donde las patentes de los fabricantes originales tuvieran validez o al menos cierta influencia. En USA están prácticamente prohibidas aun en nuestros días. En Canadá e Inglaterra se pueden importar pero con ciertas modificaciones. En el resto de países no parece existir mucha pega, salvo las elevadas tasas de importación, ya que hasta épocas recientes no han gozado de demasiada popularidad como para llamar la atención de las autoridades.

Igualmente, 1982 está considerado el último año de la época dorada de las réplicas japonesas ya que el país sufrió una crisis industrial, con drásticos recortes de costes que llevaron a bajonazos de calidad importantes.

Existen cientos de fabricantes japoneses de réplicas. Estos son los más importantes;

Tokai

Tokai es el fabricante de réplicas japonesas más conocido por el gran público en la actualidad, uno de los supervivientes más reputados de aquella época inicial pero también uno de los que mejor han sabido ordeñar la vaca en épocas posteriores, lanzando modelos inferiores amparados por la categoría de los modelos que le dieron la fama.

En cuanto a la Les Paul, las primeras réplicas hechas por Tokai datan de 1976 y contrariamente a lo que podríamos pensar, no estaban concebidas como copias baratas sino como copias “high-end”. En 1978 Tokai lanzó una impresionante copia de la Les Paul Standard de 1959 llamada “Les Paul Reborn”, producidas durante un año solamente, entre 1978 y 1979. La demanda a Ibanez le obligó a suprimir el nombre “Les Paul” y a rebautizarlas como “Reborn”, poco después como “Reborn old” y finalmente en 1980 como “Love Rock”. La serie llegó hasta 1982 y es la que se considera de mayor valor.

Después comenzó paulatinamente a lanzar una larga serie de diversos modelos de Les Paul con especificaciones cada vez más inferiores. Por ejemplo, en la gama media empezaron a verse cuerpos de dos piezas, acabados en poliéster, tapas contrachapadas con finas láminas de arce flameado para abaratar costes… y todo el hardware que lleva encima como el puente, la pieza de cola, potenciómetros e interruptores es métrico, más difícil de encontrar que el hardware con medidas imperiales. Estas guitarras están bien en términos de calidad-precio pero todas tienen sus peculiaridades tanto para bien como para mal.

Tokai Reborn

Paralelamente, ha mantenido dos modelos de gama alta en los que ha perpetuado la calidad high-end de las primeras Reborn; especificaciones históricas bastante exactas, tapas de arce flameado, Honduras, Brasil, etc. Los modelos de Tokai cambian de denominación cada vez que suben el precio de lista, que es algo que últimamente sucede cada dos años más o menos. En la actualidad los dos modelos de gama alta serían el LS-470 y el LS-370 que en cuanto a precio, se acercan seriamente al de la custom shop de Gibson.

Respecto a copias de otras guitarras, Tokai ha replicado a bastantes fabricantes, desde Hofner hasta Rickenbacker aunque las más famosas son las copias de Fender, las Springy Sound y Silverstar que son réplicas de Stratocasters y las Breezy Sound de Telecasters, junto a las copias de otras Gibsons como las SG y las ES.

Por último, anotar que la alta demanda por Tokais, ha llevado a la compañía a lanzar una gama china, para ordeñar más la vaca, que en cuanto a calidad no tiene nada que ver. La factoría japonesa no es más que una pequeña planta con 65 trabajadores en el año 2009 que tiene por lema “calidad antes que cantidad”, así que en vez de incrementar su producción, lo que hace es subir los precios considerablemente cada dos o tres años.

Navigator y Edwards

Navigator es la gama alta de ESP, la gran desconocida entre las marcas de las réplicas y paradójicamente una de las mejores sino la mejor de todas las que han existido.

Las primeras réplicas Navigator de Les Pauls datan de 1979 pero las réplicas más exactas de las 59 son de entre 1980 y 1982, cuyo modelo más alto, la LPS-350, traía todos los sacramentos; arce flameado AAAA, Honduras, Brasil, medidas exactas, etc. Durante este periodo Navigator era una compañía pequeña, independiente que fabricaba a mano y por encargo. Hasta 1984 no se unió a ESP. Curiosamente no ponía números de serie en sus guitarras así que datarlas es prácticamente imposible.

Navigator

En la actualidad ESP mantiene las Navigator como lo más alto de su gama ofreciendo impresionantes réplicas de Les Paul, SG, Explorer, Flying V, Stratocaster, Telecaster, Jazz Bass y Precission Bass.

Edwards surge en 1984 cuando ESP absorbe Navigator y en un primer momento las Navigators iban a ser comercializadas con la marca “Edwards” pero dada la reputación que había alcanzado para entonces, ESP mantuvo el nombre comercial “Navigator” en su gama alta y con el nombre “Edwards” lanzó una gama media.

Durante cierto tiempo Edwards estuvo compitiendo con la gama media de Tokai aunque en la actualidad se ha convertido en la gran vaca lechera de ESP en cuanto a réplicas se refiere, ya que los cuerpos de Edwards han pasado a fabricarse en China y tan solo son ensamblados en Japón para poder poner la etiqueta de “made in Japan” y venderlas al público como la vieja gloria que fueron.

Greco

Greco es el nombre comercial que empleó la factoría japonesa Fuji-Gen para lanzar sus réplicas de Les Paul, la misma factoría que produce Fender Japan desde 1981. Sus primeras Greco datan de principios de los años 70 pero tras el éxito de Tokai con su Reborn, lanzó una gama high-end llamada Greco Super Real, las EGF850, 1000, 1200, 1800, 2500.

Hasta 1982 todas llevaban long-tenon, medidas exactas, caoba de Honduras y Palorosa de Brasil. A partir de 1982, dada su escasez, estas maderas solo estuvieron presentes en sus modelos más altos de la gama.

En las EGF850, 1000, 1200, Greco empleó el truco de chapar las tapas con arce flameado pero la 1800 y 2500, que solo se fabricaban bajo pedido, llevaban tapa sólida y están consideradas unas de las mejores copias de 59 que han existido.

Greco Super Real

La serie Super Real incluía varias réplicas de Stratocasters en 1980-1981 pero luego, Fuji-Gen pasó a fabricar Fender Japan.

En 1982 la factoría Fuji-Gen recortó costes severamente. Sustituyó las Super Real con las Mint Collection reservando los acabados en nitro solo para los modelos más altos de la gama, los EG-59, EG-85 y superiores, mientras que los demás eran acabados en poliéster además de contrachaparse. Las Mint duraron hasta 1991.

Una cualidad importante de las Greco fueron las pastillas de alta calidad que se instalaron. Las EGF1000 llevaban Dimarzio pero las EGF 1200, 1800 y 2500 montaban unas pastillas de marca propia, las Greco Dry-Z, consideradas una de las mejores réplicas de PAF que se han hecho. En 1982 las cambiaron por las “Dry 1982s”, hay quien dice que son las mismas y quien las considera peores.

Orville by Gibson y Orville a secas

Gibson decidió otorgar la primera licencia de fabricación bajo su marca a la factoría Fuji-Gen en 1988 pero se encontró con que la marca “Gibson” había sido registrada por alguien en Japón, así que tuvo que inventarse el prefijo “Orville”. Hubo series lanzadas como Orville a secas y otras como “Orville by Gibson”.

En Fuji-Gen un día se vieron fabricando las Greco Les Paul y al día siguiente seguían fabricando las mismas guitarras solo que con una marca distinta en la pala. Las primeras Orvilles de entre 1988 y 1993, las llamadas Orville by Gibson Les Paul Reissue series (LPR), eran exactamente lo mismo que las Greco Mint de gama alta EG-59 y EG-85.

Orville by Gibson

Para más colmo, las Orvilles de los años 80 tenían mejores especificaciones, al menos sobre el papel, que las propias Standard de Gibson USA en la misma época. Por ejemplo, las Gibson Les Paul Standard de los 80 no tenían long-tenon y llevaban potenciómetros incorrectos de 300k. Las Orvilles de gama alta estaban acabadas en nitro, montaban pastillas 57 classics, potenciómetros correctos de 500k, long-tenon, etc.

La mayor pega de Orville era que casi todas, salvo las excepciones en la gama alta, tenían las tapas contrachapadas.

Entre 1993 y 1994 se lanzó la serie Orville by Gibson Les Paul Standard series (LPS) y en 1995 se descontinuó renombrándose como Epiphone entre 1998 y el 2000, año en el que definitivamente se suspendió la producción.

Las “Orvilles” a secas eran algo inferiores a las Orville by Gibson, fabricándose en Terada, actual titular del contrato de Gretsch. Tenían acabados en poliéster y montaban electrónicas japonesas.

Burny

Burny era a principios de los años 80 una alternativa barata a Tokai o Greco fabricada por Fernandes. Las réplicas de las Les Paul hechas por Burny están consideras por los expertos como la opción más barata para conseguir una copia de calidad de una Standard.

Fernandes arrancó Burny en 1968 con algunas SG, Firebirds y Les Paul Juniors. La primera réplica de Les Paul la hizo en 1975, sin nada destacable.

En 1978 y 1979 las Burny Les Paul FLG-60 fueron fabricadas por Tokai así que a todas luces, una Burny FLG-60 es lo mismo que una Tokai “Reborn old” salvo por el nombre en la pala. Hasta comparten numeración, LS-60 en el caso de la Tokai.

Burny

En 1980 Fernandes solo fabricó tres Les Pauls, las FLG 90, 150 y 240. Según algunos expertos, la FLG 240 es una de las mejores réplicas de la 59 jamás fabricadas en Japón. Se construían a mano y bajo pedido con todos los sacramentos, pastillas Seymour Duncan 59. La única pega es que solo llegaron a hacerse unas 240 unidades. La 150 y 240 tenían tapas flameadas sólidas pero la 90 era contrachapada.

En 1982 las FLG desaparecieron siendo sustituidas por las RLG que ofrecían más modelos en la gama baja. La RLG 150 y 240 seguían teniendo tapas sólidas flameadas, cuerpo de una pieza pero distintas pastillas L8001 y L8002, réplicas similares a las T-Tops de Gibson. Las Burny llegaron hasta 1996.

Fender JV

La última pieza de coleccionista de todas estas réplicas serían las denominadas “Fender JV” fabricadas entre 1982 y 1984 para el consumo interno japonés. Esta fue la época en la que Fender Japan renombró como Squier a las Fender japonesas destinadas a ser exportadas.

Fender JV

La gama alta de las JV tenían especificaciones que aun hoy, solo se pueden encontrar en la custom shop de Fender; tanto la ST-115 (réplica de Stratocaster) y la TL52-92 (Telecaster) venían con acabados en nitro, electrónica íntegramente made in USA, desde las pastillas hasta los potenciómetros CTS, nada de mini-potenciómetros o interruptores plásticos, apantallados completos, guardapúas incluido.

En 1984 la gama JV fue sustituida por las “Collectable Series”.

Las copias japonesas en la actualidad

Como podemos ver, de la época dorada de las réplicas japonesas hoy solo queda un mercado vintage un tanto complicado y dos supervivientes; Tokai y Navigator. Navigator es gama alta a precios un tanto desorbitados.

Tokai sigue manteniendo dos modelos high-end de Les Pauls, LS-370 y LS-470 a precios también un tanto desorbitados y varios modelos de gama alta de SG, ES y Les Paul Custom a precios algo más asequibles. Por lo demás, una amplia gama media que en occidente se ha llevado toda la gloria y mercado de las viejas réplicas cuando su posicionamiento correcto sería en el terreno de la calidad-precio.

En el caso de las Tokai Les Paul, la LS-370 y LS-470 año 2009 tienen todos los sacramentos pero el siguiente modelo de la gama, el LS-250, ya comienza a tener sus pegas. Por agravio comparativo con una Gibson, una LS250 ronda ya los 1600€, una Standard de Gibson se puede encontrar por 1800€ tras la última bajada de precios (y especificaciones). La Gibson tiene mucho mejor aspecto externo y lleva arces flameados elegidos con más gusto pero tiene agujeros. La LS250 no tiene agujeros pero la caoba es africana y el conjunto pesa como un muerto. La Gibson tiene mejor electrónica, la LS250 peor además de hardware con medidas métricas que es más complicado cambiarlo… así entramos en un dilema en el cada cual tiene sus pros y sus contras.

Momose

El mapa de la industria japonesa actual estaría más o menos tal que así;

  • Deviser (Bacchus, Headway, Riverhead, Momose, oem Crews)
  • Tokai (oem Greco-Zeimatis, oem Fender-Japan, Tokai, oem Schecter-Japan, oem Mosrite, oem Burny)
  • ESP (Navigator, ESP Japanese factory, Edwards China factory, Grassroots, LTD Korea factory)
  • Terada (oem Gretsch, D’aquisto)
  • Fujigen Gakki (oem Ibanez, oem History, Fujigen)
  • PGM (Van Zandt, Moon, Combat, Bossa)

De todos ellos últimamente está recibiendo buenas críticas Bacchus pero de vez en cuando se encuentran marcas completamente desconocidas en occidente de notable calidad. En la foto de arriba se muestran varias impresionantes Momose. Muchas de estas guitarras no son baratas sino que están concebidas como modelos high-end.

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