El exceso de compresión en la música

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Tal vez el lector neófito haya oido alguna vez eso de que “la música de hoy en día tiene demasiada compresión” y que no es algo bueno. Si se desconocen los aspectos técnicos de este asunto, cualquier explicación probablemente nos suene a chino cantonés pero voy a tratar de aclarlo en forma de faqs muy simples;

¿Qué es eso de la compresión en la música? Una canción a medida que va progresando tiene partes que suenan mas altas de volumen y partes que suenan mas bajas – a esto técnicamente se le llama rango dinámico – por ejemplo al principio la canción puede comenzar muy suave con muy pocos instrumentos y después ir cogiendo volumen al añadirse mas instrumentos. Sería muy complicado dar una explicación técnica de lo que es la compresión pero a grandes rasgos es hacer que los pasajes mas bajos en volumen de un sonido o de una canción suenen más altos y que los pasajes más altos suenen mas bajos. Dicho de otro modo; se aplana el rango dinámico, se consigue que suene todo más igualado y que no haya subidas y bajadas bruscas de volumen.

¿Por qué comprimir la música? Hay muchos motivos pero el primero que nos atañe es muy sencillo, para poder luego hacer que la canción o el instrumento suene más alto. Tras haber aplanado el sonido y haber hecho que las partes mas altas suenen mas bajas, ahora puedes subir el volumen global de esa canción o de esa pista – a esto se le llama dar ganancia técnicamente.

¿Y que tiene de malo la compresión? El abuso. Cuando se mezcla un tema ya se empieza a aplicar compresión a cada uno de los instrumentos para que encajen en la mezcla. La voz suele ser la que mas se comprime porque al dejarla más aplanada y darle ganancia después, se consigue que suene más clara y que no se pierda entre los instrumentos. La mezcla de una canción ya lleva bastante de compresión de por si pero luego sufre otro proceso llamado masterización en el que se le aplica más compresión todavía para dar más ganancia y que suene más alta.

RMS en el tiempo

¿Por qué suena tan mal la música actual? Parece una afirmación un tanto paradójica pero no lo es. La música actual suena peor que la de hace treinta años como bien decía Bob Dylan al publicar el “Modern times”. El por qué hay que buscarlo en primer lugar en el formato cd.

En el cd, por definición de formato, solo se pueden grabar canciones que tengan un volumen máximo de cero decibelios porque el que lo inventó lo decidió así y porque si algo pasa de los cero decibelios causa distorsión – técnicamente clipear, cosa que no sucedía con los antiguos vinilos.

A esto se le suma el hecho de que hemos caído en una espiral sin sentido de querer que la música suene más alta según introducimos el disco en el reproductor. El hecho de que un disco suene “más alto” se relaciona con que “suena mejor” pero esto no es cierto. Al haber un techo del que no puedes pasar, los 0db famosos, lo que se hace es comprimirlo todo para poder dar más ganancia y que suene más alto. Así se consigue que la música suene más alta pero no mejor. Se pierde el rango dinámico natural de la música y se oye todo al mismo volumen, aplanado, con todos los instrumentos delante, tanto que aburre.

¿Cómo se sabe cuanto se ha comprimido una canción? Además de por el mal sonido que se escucha, se puede analizar midiendo el nivel medio de la señal o “rms” técnicamente hablando. La empresa Pro Audio Rx realizó un estudio en el que se analizó la evolución del nivel medio de los discos desde 1985 hasta hoy. En 1985 el nivel medio era de -18db, en 1990 era de -12db, en 1995 de -6db y en el 2000 ya estábamos por los -3db teniendo en cuenta que el máximo es 0db.

¿Puede venderse hoy en día un disco que no esté sobrecomprimido? En la decada de los 90 la industria de la música entró en una vorágine de subir el rms hasta cifras muy cercanas a los 0db de media. Primero se publicó un disco que sonaba un “poco más alto”, luego se publicó otro que sonaba un poco más alto que el anterior – por ende “mejor” según criterios equivocados pero generalmente aceptados – y finalmente todo el mundo sacaba un disco que sonaba más alto “y mejor” que el de la competencia. Llegados a unos límites, conseguir que un master sonase alto era como estar presente en una liga y si no lo conseguias, pasabas a jugar en una liga menor o quedabas fuera. Claramente era lo que el público demandaba y lo que había que darle ¿o no?.

…el exceso de compresión no hacía falta para nada…En mi opinión no. Todo este asunto fue un sin sentido en el que entró la industria por si sola sin tener en cuenta a terceros. Parte de la culpa la tuvieron los productores y los propios artistas cuando se involucraban en táreas de producción; “quiero que mi disco suene más alto”. En realidad, ninguno de los implicados en la cadena de distribución y consumo de la música necesitaban más compresión para nada, una vez ajustado el rango dinámico adecuadamente.

Las radios no necesitan sobrecompresión porque todo lo que emiten se iguala con un compresor en la propia radio, sino no se podría escuchar. Esta regla es aplicable a cualquier medio de comunicación que emita audio.

Los consumidores no necesitan más compresión porque la única ventaja que van a tener es que no necesitan girar el control del volumen en el reproductor. ¿Que más le da a un individuo dejar el volumen a la mitad que casi al mínimo? Su equipo no va a sonar “más alto” porque la música esté sobrecomprimida, simplemente va a sonar peor, más ruidoso, sin rango dinámico y monótono.

Antiguamente, en la década de los 90 cuando todavía se usaban CDs, el camarero de algún pub o bar solía poner mala cara cuando introducía un disco en su reproductor y sonaba más bajo que el anterior, ya que tenía que pararse a ajustar el volumen cuando su tárea era atender la barra. Al final acababa por no poner esos discos. Hoy en día, la música de un bar sale de un disco duro relleno de mp3s bajados gratis de internet y por ciertas latitudes no es más que pachanga, así que ¿porque preocuparse? que se fastidie y mueva la ruedita del Winamp.

Bob Dylan vendió 192.000 copias del “Modern times” en tres semanas con unos masters que volvían al nivel de compresión de principio de los años noventa, rondando los -10db de rms, incluso un nivel en torno a los -14db hubiera sido mucho mejor. Los Doors sacaron en el 2008 una re-edición de todos sus discos en formato vinilo de alto gramaje, año en el que se confirmaba una nueva tendencia de vuelta a los antiguos acetatos. Compression kills the radio star?.

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