Blackie, la Fender Stratocaster de Eric Clapton

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Blackie es el nombre con el que Eric Clapton bautizó a la guitarra más famosa de su colección, la Fender Stratocaster de color negro con quien todo el mundo acabó identificándole.

Todo el mundo le identifica con esta guitarra pero hay que hacer varias puntualizaciones. La primera es que Clapton, durante sus inicios, pasó primero por una Telecaster, luego por una Jazzmaster, una Gibson ES-335 y acabó convirtiéndose usuario exclusivo de Gibson entre 1964 y 1970.

Está considerado uno de los artífices de la resurrección de la Gibson Les Paul Standard, al adquirir una a mediados de 1965 y volver a ponerla de moda 5 años después de que cesase su producción. Cuando vieron a Clapton tocando una, muchos otros músicos que trataban de seguir su estela se aprestaron en hacerse con la suya, entre otros, Mike Bloomfield, Mick Taylor, Jeff Beck, Jimmy Page o Peter Green, lo que llevó a Gibson a reanudar su fabricación en Julio de 1968.

Sin Clapton, la Les Paul Standard probablemente sería una de tantas guitarras olvidadas de la que solo se fabricaron 1700 unidades, cantidad ridícula como para causar impacto años después. La de Clapton era una Les Paul Standard de 1960 que compraría por influencia de dos de sus bluesman americanos favoritos, Freddie King y Hubert Sumlin. Al de pocos meses, en Junio o Julio de 1966 se la robaron durante unos ensayos con Cream y se hizo con otra igual.

Eric Clapton Les Paul

Otra puntualización es que identificar a Clapton con una sola guitarra es un tanto utópico ya que ha sido titular de una de las colecciones de guitarras más importantes que jamás han existido. Para hacernos una idea, con la primera tacada que vendió en 1999 con fines benéficos, en concreto financiar el Crossroads Centre de Antigua, consiguió 5 millones de dólares.

Blackie

Eric Clapton empezó a usar Stratocasters en 1970, por influencia de Jimi Hendrix y de Steve Winwood con quien militó en Blind Faith. La primera que tuvo era una Strato en sunburst apodada “Brownie” pero en Noviembre de ese mismo año, durante la gira estadounidense de los Dominos, adquirió otras 6 de los años 50 en la tienda “Sho-Bud” de Nashville, Tennessee, por 100$ cada una.

Clapton se sorprendió de ver que en la tienda tuvieran una hilera de Stratos a precios irrisorios, casi como si las estuvieran regalando para deshacerse de ellas. Y es que para 1970, la Stratocaster estaba muy pasada de moda, tanto en aspecto como en los sonidos que ofrecía en un momento en el que el rock empezaba a alcanzar su madurez. El amplio mercado vintage actual, por no decir dominante, es un fenómeno iniciado por Fender en 1980 cuando empezó a re-editar sus modelos históricos, tal y como la Telecaster de 1952.

Eric Clapton Fender Stratocaster Blackie

Tres de las seis Stratos adquiridas por Clapton fueron regaladas a George Harrison, Pete Townshend y Steve Winwood a su regresó a Inglaterra.

Tras haber probado las otras tres, que databan de entre 1956 y 1957, decidió hacer una “Stratoparts” con ellas, es decir, desmontó las tres y seleccionó las mejores partes y componentes de cada guitarra para construir una nueva con la mejor combinación de sus piezas. En concreto seleccionó un cuerpo de aliso de 1956 en color negro acabado con nitro y un mástil de 1957 en una sola pieza con perfil en forma de “V” pronunciada. El mecanismo del trémolo fue bloqueado con un trozo de madera.

De esta forma nacía “Blackie”, que no tardó en convertirse en su guitarra favorita. La estrenó en directo el 13 de Enero de 1973 en el teatro Rainbow y fue grabada por primera vez en estudio en las sesiones del 461 Ocean Boulevard, que contenía el tema “I shot the sheriff”, su primer número uno.

Eric Clapton Fender Stratocaster Blackie

En cierto modo “Blackie” trajo suerte a Clapton y ayudó a que recuperase su buena estrella. En esta época Eric Clapton vivió de cerca varias tragedias y estaba sumido en su propio infierno de drogas y alcohol.

En 1970 Clapton acabó cansado de su protagonismo en los dos supergrupos por los que acababa de pasar, Cream y Blind Faith, así que decidió quitarse del punto de mira asumiendo tareas secundarias en “Delaney and Bonnie and Friends” y grabando para otros artistas como Dr. John, Leon Russell, Plastic Ono Band, Billy Preston, Ringo Starr o el “All Things Must Pass” de George Harrison.

También publicó su primer disco en solitario, titulado con su nombre y alcanzando cierto éxito con la versión que había hecho del “After midnight” de J.J.Cale. Sin embargo, su deseo de integrarse en una banda le llevó a fundar Derek and the Dominos pero el proyecto solo duró un año y un disco. El fracaso del grupo, el fallecimiento de su amigo Duane Allman y el rechazo amoroso de Pattie Boyd le llevaron a recluirse en su residencia de Surrey, sumergido en las drogas, retirándose prácticamente hasta el concierto en el Rainbow de 1973, organizado por Pete Townshend para intentar sacarle del bache.

Eric Clapton Fender Stratocaster Blackie

Blackie cobraba protagonismo al salir primero en la portada del álbum “Slowhand”. En la pala se apreciaba una quemadura producida al dejar un cigarrillo cogido entre las cuerdas. Después volvía a salir en las portadas del “Backless”, el “Just One Night” y el “Timepieces”.

La guitarra fue usada extensivamente tanto en estudio como en directo y para 1985, aunque el cuerpo y la electrónica estaban en buen estado, el mástil no aguantaba un nuevo cambio de trastes así que Clapton decidió retirarla cuando aún le quedaba algo de vida tras el último concierto de la gira “Behind the sun”, en el Live Aid celebrado en el estadio JFK en Philadelphia. Solo volvió a utilizarla una vez más en 1991 en el Royal Albert Hall de Londres.

En el 2004, Blackie fue subastada en Christie’s por 959500$ para financiar el Crossroads Centre, siendo en su momento la guitarra más cara de la historia.

Slowhand; manolenta

Eric Clapton adoptó el curioso mote de slowhand o “manolenta” en castellano, de forma un tanto irónica ya que era un guitarrista bastante rápido. El apelativo viene de su época con los Yardbirds a mediados de los años 60. Cada vez que Clapton rompía una cuerda durante un concierto con esta formación, en vez de retirarse a la parte de atrás para sustituirla o coger otra guitarra, se quedaba en el escenario y cambiaba la cuerda parsimoniosamente. Mientras tanto, el público que contemplaba la operación, cogió la costumbre de dar palmas lentamente, acto que en inglés se llama “slow handclap”.

El manager del grupo Giorgio Gomelsky le puso el mote haciendo un juego de palabras con el aplauso lento y la velocidad en la guitarra de Clapton.

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