Mezclar un bajo y un bombo, 3 metodologías

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Uno de los mayores retos al mezclar un tema, es lograr que la canción tenga buenos graves, ya que junto a la batería, son uno de los pilares sobre los que reposa toda buena mezcla, lo que los cimientos a la construcción de una casa.

La voz cantante de los graves, generalmente la llevan el bombo de la batería y el bajo, aunque puede no haberlos o puede que haya otros instrumentos haciendo graves, por ejemplo un cello, un Hammond, la parte baja del teclado de un piano o las guitarras distorsionadas en un tema metal.

Se podría decir que casi todos los instrumentos tienen una zona de graves pero hay que tener en cuenta una cosa; el bombo y el bajo hacen los graves mejor que otros instrumentos mientras que otros instrumentos hacen mejor las frecuencias medias y peor los graves, así que al mezclar, es habitual cortar parte de las zonas de graves del resto de las pistas para que no pisen los dominios de bajo y bombo.

Esas guitarras distorsionadas en temas metal o en grupos como los post-grunge Staind, donde las guitarras parece que hacen unos graves enormes, no son más que una ilusión acústica ya que en realidad lo que se hace es cortar las frecuencias bajas de las guitarras y luego alimentarlas con el bajo y el bombo, de forma que queden exquisitamente fusionadas.

Al mismo tiempo, tanto bajo y bombo tienen zonas de brillo y frecuencias medias pero no suele ser conveniente resaltarlas demasiado por que otros instrumentos las hacen mejor. No obstante, en estas zonas hay material importante que tienen mucho que ver con cualidades generalmente asociadas a los graves, como la “pegada”. A veces resaltando un bajo en torno a los 800hz se mejora su pegada. El golpeador del bombo puede aparecer en torno a los 5000hz.

Mezclar bajo bombo

La “pegada” y el tono son las dos cualidades que se buscan al mezclar; se busca que los graves tengan un buen tono, como parte de la melodía que son, claro, definido y se busca que al sonar cada nota, esta tenga “pegada”, esa sensación de golpe en el pecho que proporcionan unos buenos graves. Los golpes del bombo son una parte importante de la sección rítmica.

Aunque ambos, tanto el bajo como el bombo, tienen tono y pegada, al unísono antes de ser procesados suelen quedar muy emborronados y poco definidos ya que comparten muchas frecuencias que se pisan. En la mezcla lo que se hace es encajar el uno con el otro de forma que trabajen juntos.

Para poder encajarlos, suele ser necesario que uno de los dos proporcione la pegada, normalmente el bombo mientras que el bajo va haciendo la melodía.

Bombo y bajo encajados con ecualización y compresión

La metodología más básica para tratar un bajo y un bombo es encajar el uno con el otro con ecualización. La cadena de efectos que se aplica a cada uno de ellos sería algo así;

1 Filtro pasa-agudos
2 Ecualización
3 Compresión
4 Otros efectos

Los instrumentos con mucho contenido de graves se ecualizan antes de comprimirlos para que ciertas frecuencias como los sub-graves no falseen la señal audible que llega al compresor y porque el compresor, en este caso, trabaja mejor.

Los sub-graves son frecuencias muy bajas, por debajo de los 40hz. Más que oírlas, se siente su golpe. En algunos géneros musicales como la música electrónica se usan y en otros como el rock y sus derivados no. Los sub-graves necesitan mucha más energía que el resto de graves para desarrollarse y si los mandamos a un compresor, el compresor interpreta de forma equivocada o no relacionada con el material realmente audible el punto en el que la señal está cruzando el umbral o “threshold”, comprimiendo solo las frecuencias sub-graves que casi no se oyen y dejando sin comprimir el resto del material, que es el que más se oye.

Bombo

Ecualización

* Pasaagudos en 40hz, q=1
* -4dB en 400Hz, q=3
* +1,5db en 5000hz, q=3

Compresión

* -10db de reducción
* ratio; 15:1
* ataque 15ms
* release 200ms

Bajo

Ecualización

* Pasaagudos en 40hz, q=1
* Pasagraves en 10000hz, q=1
* +3db en 400Hz, q=1,4
* +2db en 1500hz, q=3

Compresión

* -10db de reducción
* ratio; 8:1
* ataque 5ms
* release 50ms

Esto es solo un ejemplo extraido de un caso real.

Por lo tanto, si no necesitamos sub-graves se pueden cortar poniendo un filtro pasa-agudos en los 40hz. Si necesitamos sub-graves podríamos usar un compresor multibanda ajustando una de las bandas en los 40hz.

Tras filtrar, procedemos a ecualizar el bajo y el bombo, cada uno por separado pero dejando encendidos ambos a la vez. Para ello se puede utilizar la técnica del barrido de frecuencias. Con una Q muy estrecha, de 2 ó algo así, exageramos una banda dando 10db y se barren todo el espectro desde los 40hz hasta los 40.000hz o lo que permita el ecualizador. El objetivo es encontrar en primer lugar las frecuencias fundamentales pero también los puntos en los que hay pegada, emborronamientos, claridad y donde las notas suenan bien, redondas, definidas.

Una vez identificadas las frecuencias donde queramos resaltar uno de los dos instrumentos, las cortaríamos en el otro instrumento. A esto se le llama técnicamente ecualización complementaría. Por ejemplo, si el bombo tiene pegada en los 80hz y la queremos destacar, cortamos el bajo en la zona de 80hz para que no se pise. Si las notas del bajo suenan redondas en los 110hz y las queremos destacar, entonces cortaríamos el bombo en la banda de 110hz. Si el bajo tiene un punto de claridad en los 1500hz, entonces cortamos el bombo en los 1500hz.

Tras conseguir un buen sonido con el ecualizador, se comprimen ambos por separado. Los graves suelen aguantar bastante compresión, no hace falta ser muy quirúrgicos. Lo más básico es dejar los golpes de bombo y las notas del bajo igualadas, sin picos, que no suene de repente una más que otra.

De cara a encajar el bombo con el bajo, es importante controlar los tiempos de ataque del compresor. Si el instrumento que lleva la pegada es el bombo, entonces necesitamos un tiempo de ataque corto para dejar pasar suficiente señal como para que se produzca el golpe antes de machacarla con el compresor. Ponemos el control de ataque a cero y vamos girándolo hasta conseguir un buen golpe.

Con el bajo pasaría al revés. Si el bombo lleva un ataque lento, el bajo probablemente necesite un ataque rápido para que el golpe del bombo no quede emborronado. Con dejar un ataque lo suficientemente lento como para que se aprecie el chasquido de las cuerdas es suficiente.

Sidechain de bajo y bombo

Otra posibilidad al comprimir, es hacer “sidechain” de bajo y bombo. El “sidechain” consiste en disparar un compresor desde otro aparato colocado en otra pista diferente, normalmente un ecualizador. El ecualizador se ajusta para que detecte cuando suena una determinada frecuencia en la pista de forma que cuando esta suene, envié una señal al compresor colocado en otra pista diferente y le ordene comprimir.

Para que el sidechain funcione, el compresor y el ecualizador deben estar diseñados para poder conectarse entre sí y hacer sidechain. Existen equipos analógicos y en formato plugin preparados para realizar esta función.

Mezclar bajo bombo

En el caso del bombo y el bajo, se colocaría un ecualizador en la pista del bombo y un compresor en la pista del bajo conectados en modo sidechain. En el ecualizador localizamos la frecuencia donde el bombo tiene la “pegada”, de forma de que cuando suene, mande una señal al compresor y machaque el bajo justo en ese momento. Así, cada vez que el bombo suena, el compresor machaca el bajo creando espacio para que no pise el bombo justo en ese momento.

Para hacer sidechain se usan tiempos de ataque y de release muy rápidos para que el compresor actúe solo cuando el bombo va a dar la pegada y suelte cuando el ataque del golpe pase, para que el bajo pueda seguir sonando normalmente. Se podría decir que el efecto tiene que ser casi psico-acústico, muy sutil.

La pega principal para que el sidechain quede bien, es que en la grabación, el bajo y el bombo deben de haber quedado perfectamente cuadrados, cada golpe de bombo con su nota de bajo correspondiente justo a la vez. Si no, puede dar lugar a efectos extraños.

Otra pega es que si el compresor no es capaz de actuar lo suficientemente rápido en la zona de graves como para que el efecto sea muy sutil – cosa muy común en plugins y compresores analógicos de mala calidad – entonces solo se escucha el golpe del bombo sin nada de bajo y el resultado es muy seco.

Ecualizar en referencia a otras pistas

Siguiendo la primera metodología, una vez conseguido un buen sonido de bajo y bombo, los ajustes no se vuelven a tocar y ese se convierte en una especie de terreno sagrado que otras pistas no deben pisar al ir introduciendo nuevos instrumentos en la mezcla. Cuando una nueva pista pisa el terreno del bajo y el bombo se corta con el ecualizador.

Desde otros planteamientos más realistas, lo que sucede es que al ir metiendo nuevas pistas, a veces hay que hacer correcciones en los ajustes realizados en bajo y bombo. A veces hay otros instrumentos que son importantes al hacer la zona de graves. Es el caso que comentábamos antes de las guitarras eléctricas con mucha distorsión y muchos graves.

Una forma de preparar futuras correcciones es localizar puntos importantes en bajo y bombo y dejarlos marcados con el ecualizador. Primero realizaríamos un barrido de frecuencias en el bombo para buscar;

1 El golpe seco de la pegada, probablemente entre los 60-120 Hz
2 La nota redonda donde resuena el parche, probablemente entre los 100-250 Hz
3 El “click” del golpeador, probablemente en algún lugar entre los 2-6kHz

Una vez localizadas estas tres frecuencias no haríamos ningún ajuste, solo preparamos una banda para cada una de ellas en el ecualizador.

Después encenderíamos la pista del bajo, haríamos unos ajustes rápidos para encajarlo con el bombo y buscamos su fundamental, es decir, el punto donde el bajo tiene su sonido más representativo.

Una vez localizados estos 4 puntos, iríamos metiendo nuevas pistas, las ecualizamos cortando en las zonas que pisen al bajo pero si los graves empiezan a sonar mal en una de las 4 zonas críticas que hemos localizado antes, hacemos correcciones sobre el bajo y el bombo.

Si los graves comienzan a sonar excesivamente grandes, entonces tal vez necesitemos cortar algo la nota redonda del bombo o la fundamental del bajo. Si necesitamos más pegada entonces a lo mejor necesitamos un par de decibelios donde el bombo tiene su golpe seco o el click del golpeador.

Otros métodos

Estas son algunas ideas adicionales con técnicas que se pueden emplear al mezclar los graves;

Usar distorsión en el bajo; cuando los bajos se han grabado muy limpios, a veces simplemente no encajan en la mezcla porque no van con su caracter. Con una buena cantidad de compresión a válvulas se consigue algo de saturación o distorsión. Con una distorsión tipo “overdrive”, empleada de forma muy sutil, sin que se note claramente, se puede lograr algo parecido y darles algo de claridad. No estamos hablando de dar distorsión como si se tratase de una guitarra, sino de una aplicación muy sutil.

Excitadores; los excitadores en realidad son algo parecido a la distorsión ya que excitan los armónicos precisamente aplicándoles distorsión. También pueden servir de pegamento entre bajo y bombo; se pueden enviar ambos a un buss auxiliar y en el buss meter el excitador.

Compresión paralela; Otro tipo de pegamento es usar compresión paralela en un buss. Es decir, mandar bajo y bombo a un buss auxiliar, comprimir el buss y mezclarlo al gusto con las pistas originales. La compresión paralela se usa en muchos otros casos, por ejemplo en las baterias o en las voces.

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