Modificando una Tokai LS-85f

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He de decir que en un principio no tenía pensado modificar esta guitarra ya que tal y como venía de serie estaba bastante lograda y a veces da miedo estropear la receta.

La Tokai LS-85f del 2006, es un intento de réplica, con más o menos acierto, de una Les Paul del 59, como toda la serie “Love Rock” a la que pertenece. Las “Love Rock” se fabrican en la factoría Tokai Gakki de Japón y su gama alta tienen fama, junto a las Navigator de ESP, de ser una de las mejores réplicas de las 59 originales, mejores que las que salen de la custom shop de Gibson y otros competidores. Esta es una afirmación que siempre ha sido polémica y no voy a entrar en ella ya que la Tokai LS-85f que nos atañe pertenece a la gama media.

La Tokai LS-85f es una gran guitarra aunque con ciertas peculiaridades. Hay quien piensa que comprando una de estas réplicas japonesas, se está comprando una 59 por cuatro gordas o el equivalente a una Gibson y esto no es así, sobre todo desde que las Tokais dejaron de ser baratas. La Tokai LS-85f , como decía antes, es un intento de réplica de una 59 pero con sus peculiaridades; para empezar no tiene el famoso long-tenon. La madera del cuerpo es caoba africana en vez de caoba de Honduras y la guitarra en su conjunto pesa como un muerto. Eso sí, no le han taladrado ningún agujero para aligerarla y es una ventaja de cara al sonido final.

La tapa es de arce pero para abaratar su coste, le han pegado una lámina fina, del grosor de un folio, de madera con veta flameada (de ahí la f al lado del 85, “flamed”). Como los lectores habituales sabrán, el precio del arce para guitarras se mide por el dibujo de su veta que se marca con letras “A”, como las estrellas de un hotel. AA, AAA, AAAA… cuantas más As más complicado el dibujo de la veta y más cara la madera. Sin embargo, el dibujo de la veta no es un factor que afecte al sonido, es meramente estético. En el caso de la gama media de Tokai, extraen una lámina tamaño folio de madera AAA y la pegan. No afecta al sonido y se abarata tremendamente el coste aunque la guitarra en sí tiene mucho menos valor. El acabado es en poliester en vez de en nitro.

Por último, todo el hardware que hay sobre la guitarra es métrico, es decir, que está fabricado siguiendo medidas del sistema métrico decimal, que es el vigente en Japón, frente al imperial empleado por Gibson, ya que en USA se siguen las medidas imperiales. En el caso de una guitarra, centimetros contra pulgadas. Este tampoco es un factor que afecte al sonido pero hace más dificil encontrar repuestos para realizar cualquier mejora.

Yo a la Tokai LS-85f le voy a cambiar las pastillas por unas 57/57+ classic de Gibson, los capacitadores por Luxe Bumblebees, la voy recablear y voy a sustuir todo el hardware, menos las clavijas, por hardware Faber alemán.

Tokai LS-85f

Manos a la obra

En primer lugar, retiramos las cuerdas, el puente, la pieza de cola y los postes de la pieza de cola. Giramos la guitarra y abrimos la tapa del circuito para desoldar las pastillas. Una anotación; cada tornillo que retiro, lo coloco sobre la mesa de forma que puedo recordar cual era su posición original. Esto nos evita problemas al re-ensamblar, del tipo ¿que tornillo iba aquí? ¿donde lo habré dejado?. Por otro lado al volver a colocar el mismo tornillo en el agujero en el que estaba, se facilita el atornillado y se evita que la madera se de más de si cogiendo los agujeros más holgura.

Tokai LS-85f

Aprovechando que tenía el destornillador en la mano he tapado el agujero para el tornillo del guardapúas que quité restituyendo el tornillo que llevaba con unas arandelas de goma negra, tal y como quedó en la Epiphone Casino de John Lennon cuando quitó el suyo. A mi los guardapúas nunca me han gustado y más que nada me estorban al tocar. Lo quité y el hecho de ver el agujero al aire me ponía un tanto nervioso. Pues bien, el tornillo famoso ha traido cola. Cada vez que lo ve alguien ajeno al mundo de las guitarras siempre acaba saliendo la pregunta ¿y ese tornillo para que sirve?. En la foto se puede ver el engarce del mástil, que no tiene long-tenon.

Tokai LS-85f

Las pastillas; Gibson 57/57+ classic

Colocamos las nuevas pastillas en las monturas correspondientes. Como podemos ver en la imagen, se atornillan a las monturas y llevan un mecanismo con muelle que permite ajustar su altura una vez que están instaladas en la guitarra.

Tokai LS-85f

Las 57 classics son una reproducción de los PAFs de Gibson de los años 50. La “plus +” se coloca en el puente y lleva unos cuantos giros más en la bobina para imitar los PAFs de 1959. En un principio tenía en mente probar los Burstbuckers 1 & 2 de Gibson porque es este juego el que Gibson monta en su re-edición de la 59 que fabrica en la customshop, sin embargo tras recabar información, el comentario habitual que se lee sobre ellas es que son muy irregulares y que algunos juegos salen buenos y otros con sonido microfónico. Tal vez sea porque los magnetos Alnico II que lleva son irregulares y las bobinas tienen diferente numero de vueltas a posta.

Las 57 classic por contra llevan magnetos regulares Alnico II, las bobinas de cada par de pastillas que conforman el humbucker están igualadas y por lo general tienen mejores críticas.

El cableado

Una vez montadas las pastillas, damos la vuelta a la guitarra, desoldamos los capacitadores que traía de serie e instalamos los Luxe Bumbleebees. El cableado original de las 59 era el conocido como “50s wiring”, que permite evitar la pérdida de agudos que se produce que al bajar el volumen de las pastillas. La pega que tiene es que cuando encendemos las dos pastillas a la vez con la posición central del interruptor, cada potenciómetro de volumen actua como master y cuando giramos cualquiera de los dos, el volumen de ambas pastillas baja simultaneamente. Esto nos impide poder mezclar ambas usando los volumenes de cada una y a mi esto no me gusta nada.

Tokai LS-85f

Por ello me he decantado por una variación del “50s wiring” con control de volumenes independientes al encender ambas pastillas. La pega de esta varación es que cuando bajamos el volumen de cualquier pastilla se pierden agudos. Para mi esto no es problema por mi forma de tocar; no suelo mover los volumenes de las pastillas salvo cuando abro ambas en la posición del medio para mezclar la una con la otra. En este caso da igual que se pierdan agudos porque tienes la pastilla del puente dando todo el brillo que necesites, combinada con la pastilla del mástil para dar más profundidad y tono.

El Faber kit

Cerramos la tapa del circuito y pasamos a colocar el hardware de Faber. Faber es un fabricante alemán un tanto desconocido pero del que se dice fabrica mejor material que Tonepro. El hardware consiste en un puente con saddles o caballetes de bronce, como los originales de las 59. El puente es una réplica fiel de un ABR de la época, sin cable para retener los tornillos. Los saddles no van plateados como en las originales, aunque esta es una cuestión meramente estética. El bronce produce un tono mucho más grave y con más medios que al anterior puente de hierro.

Tokai LS-85f

El “Faber kit” consiste en una pieza de cola fabricada en aluminio niquelado, como las originales de 1959 y unos postes especiales en los que las arandelas que retienen la pieza de cola van sueltas. La arandela hace contacto físico con el cuerpo de la guitarra y con tan solo apretar un poco el poste, la pieza de cola queda fija. Esto permite que la vibración de las cuerdas se transmita mejor al cuerpo y aumenta el sustain. Por otro lado, la pieza de cola en aluminio aligera la guitarra porque no pesa nada y curiosamente mejora el tono de la guitarra en general. Se puede apreciar al tocarla desenchufada.

Finalmente re-encordamos con unas Pyramid Pure Nickel 0.10-0.46, hacemos un setup rápido y tenemos guitarra nueva.

Tokai LS-85f

Regreso a las mkII

El resultado no fue del todo satisfactorio. Las 57/57+ classics de Gibson no me gustaron nada para la forma en la que uso la Les Paul y no me duraron ni dos asaltos. Yo la Les Paul la uso cuando quiero sonidos con mucha distorsion o hacer punteos con mucho sustain natural sin usar compresor. Las 57 classic, a pesar de llevar una plus en el puente, son pastillas del tipo “low output” o de baja salida y tras el cambio, me di cuenta de que en cuanto a la Les Paul se refiere, lo mio es el “high output” o salida alta. En otras guitarras como la Gretsch, no me importa demasiado la salida de las pastillas ya que que generalmente las uso para sacar sonidos muy limpios y no suelo necesitar demasiado sustain.

Por contra, en la Les Paul empecé a echar de menos las mkII que venian de serie desde el primer momento. Con las 57 classics puedes conseguir sonidos limpios clásicos de las Gibson de siempre, por ejemplo puedes clavar el sonido del “Bad moon rising” de Fogerty. Las mkII en temas como este son inferiores, con sonido menos articulado y de menos calidad. No obstante sobresalen en cuanto buscamos distorsion y sustain masivo sin necesidad de compresores.

Rectifiqué mi error y volvi a instalar las mkII. Y ahora si, la guitarra en general había mejorado un 200% o más. Si las mkII ofrecían una tonelada de sustain, ahora con el Faber kit tengo dos toneladas y el tono de la guitarra a mejorado con el puente, el aluminio y los bumblebees. Es notorio el cambio de tono producido por el bronce del puente; es de más calidad pero a su vez más oscuro y hace necesario cambiar los ajustes de graves que tenía en el ampli.

Las mkII están hechas por Keiyo, que es un fabricante de pastillas de boutique japonés, localizado en Nagano. Tokai hasta el año 2005 instalaba pastillas tipo PAF fabricadas por Gotoh. Estas eran replicas de las PAFs originales de Gibson, con salida baja o “low output”. En el 2005 las sustituyó por otras también denominadas “mkII” pero fabricadas por Keiyo. Estas pastillas con magnetos Alnico II son todo lo contrario, tipo “high output”, en teoría rondan los 10k pero en mi opinión sobrepasan los 11k, no tengo un medidor a mano para verificarlo. Son del estilo de las Seymour Duncan Alnico II Pro que usa Slash pero con más salida todavia. Tienen tanto sustain que es como si hubieran metido un compresor dentro de cada una. No se si es que el juego que traía mi guitarra es especialmente bueno o si es que Keiyo es todo un descubrimiento. Sea lo que sea, me quedo con ellas.

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