G.A.S. Guitar Acquisition Syndrome

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Anteriormente hacíamos alusión al G.A.S en varias ocasiones pero no nos deteníamos a explicar al lector profano en que consiste y esa es la intención de este artículo.

G.A.S. son las siglas de “Guitar Acquisition Syndrome” o “síndrome de adquisición de guitarra” traducido al castellano.

Se trata de una afección padecida por gran número de guitarristas que se sufre en forma de ataques y que inicialmente se manifiesta como una ansiedad temporal por la compra de una o varias guitarras pero que en sus estados más graves, lleva a la compra compulsiva y reiterada de guitarras de todo tipo de forma crónica.

El proceso de esta enfermedad es similar al de la malaria; repentinamente se presenta un ataque de fiebres, que pueden ser de diversa intensidad y que remiten tras un periodo de tiempo o tras ser debidamente tratadas hasta el siguiente ataque.

Síntomas

El cuadro sintomático de los ataques de G.A.S suele ser común en todos los pacientes; sudoración y salivación excesiva al contemplar fotos de guitarras en revistas o escaparates, estados de ansiedad, nerviosismo, insomnio, jaquecas y episodios esquizofrénicos en los cuales el sujeto hace cálculos mentales infinitos con el dinero que tiene ahorrado, el que va a ganar y el que cree que va a sacar vendiendo otras guitarras u objetos.

No existe una opinión consensuada sobre el punto en el que el G.A.S pasa de ser un ataque agudo y transitorio a una afección grave y crónica. Algunos expertos establecen el límite en el momento en el que el individuo tiene en su poder 10 guitarras. Otros expertos creen que el número de guitarras no influye y apuntan al número de veces que se realiza una transacción de venta y compra de una guitarra en un periodo relativamente corto en el tiempo. Comprar dos o tres guitarras al año puede implicar un estado de G.A.S crónico. En casos más graves se llega a vender una guitarra y a comprar otra incluso antes de haberle cambiado las cuerdas.

Causas

El G.A.S. puede estar causado por diversos motivos. Como comentábamos en anteriores artículos, todos los modelos de guitarra suenan de forma diferente. Esto es especialmente cierto en el caso de las guitarras eléctricas que ofrecen diferentes texturas y diferentes rangos de sustain. Un mismo tema tocado con una guitarra diferente puede pasar de ser un tema rock a ser un tema heavy.

Igualmente cada instrumento tiene una diferente facilidad de uso. Hay guitarras que pesan más que otras, con mástiles más o menos cómodos, en los que se consigue mejor o peor altura de cuerdas.

El impacto visual del instrumento en la retina del paciente es otra causa generalmente asociada a los procesos de salivación excesiva descritos en el cuadro de síntomas.

La suma de estos factores puede llevar a que el individuo quiera disponer de diversos modelos de guitarra y acabe afectado de G.A.S.

G.A.S. Guitar Acquisition Syndrome

Hay que diferenciar los casos en lo que esto es salubre y normal. En el caso de un estudio de grabación sería adecuado tener distintos instrumentos para disponer de una paleta amplia de sonidos que poder grabar o alquilar.

En el caso de un músico profesional también sería salubre; no solo necesita su propia paleta de sonidos sino que además puede necesitar varias guitarras idénticas para tocar en directo ya que de un uso a otro se desafinan y tendría que pararse a afinar entre tema y tema disturbando al público. Aun así, son conocidos los casos de G.A.S entre músicos profesionales famosos. Está el de Eric Clapton cuya colección alcanzó más de mil guitarras, al igual que la de Keith Richards o el de Slash, con más de 200 guitarras conocidas.

El G.A.S. suele acarrear consecuencias más graves en el caso de guitarristas y aficionados particulares cuyos ingresos no vienen de la música. En estos casos se suelen sumar más causas.

Una de ellas se deriva del proceso de aprendizaje de la guitarra. Este es un proceso que tiene continuos altibajos; hay momentos en los que se avanza mucho y hay otros momentos en los cuales el individuo se queda atascado y no avanza. En estos momentos de atasco es cuando el individuo puede llegar a creer que adquiriendo una nueva guitarra avanzará más al estar más motivado y disponer de una mayor paleta de sonidos para poder esparcirse por otros géneros musicales.

Otra causa similar es el trastorno bipolar común en muchos artistas. Como todos sabemos, el llamado trastorno bipolar es el trastorno del estado del ánimo, que cuenta con períodos de depresión repetitivos (fases depresivas) que se alternan con temporadas de gran euforia (fases maníacas). Estas fases maníacas de euforia pueden complicarse con un cuadro de G.A.S.

Igualmente hay que apuntar a los trastornos de personalidad múltiple o desdoblamientos de personalidad como causa del G.A.S. En estos casos el individuo se ve reflejado a si mismo en la imagen de otros artistas y consciente o inconscientemente asume su rol creyendo ser el artista con el que se identifica. Comprar una telecaster creyendo ser Bruce Springsteen, buscar una Les Paul 60ri por todas partes creyéndose Jimmi Page, una Jem asumiendo el rol de Steve Vai, etc.

Finalmente, está el consumismo que aqueja a toda nuestra sociedad y nos lleva a no valorar lo que tenemos y a querer tener siempre más, más coches, más casas, más guitarras.

Complicaciones

El G.A.S. puede llegar a presentar múltiples complicaciones que pone en relieve lo complejo de la afección;

Amplitis. Similar al G.A.S. y muchas veces unido a él, consiste en la compra compulsiva de amplificadores de guitarra. Con los amplificadores pasa igual que con las guitarras; los sonidos y prestaciones que ofrecen los distintos modelos son diferentes. Aun es más, el sonido que se saca de una guitarra tiene que ver con las diferentes combinaciones de ampli/guitarra. Se dice que un 40% del sonido viene de la guitarra y el 60% del amplificador con lo cual esta complicación suele ser común.

Pedalitis. Habitual en su forma aguda pero tan grave como el G.A.S. en sus formas más severas, consiste en la compra compulsiva de pedales de efectos de guitarra. Compresores, puertas de ruido, reverbs, delays, distorsiones, wah-wahs, fuzz-wahs, trémolos, flangers, phasers… y un maremagnum de cables rodeando al guitarrista, casi acorralándole. Tantos pedales conectados a la vez que solo un ciempiés podría hacer uso de todos ellos.

G.M.S. o “Guitar Modification Syndrome” es el syndrome de modificación de guitarra, que lleva al afectado a la modificación psico-obsesiva de sus guitarras; cambios de pastillas, cambios de potenciómetros, cambios de clavijas, de piezas de cola, de puentes, de arneses, de cejuelas, pulido de trastes, re-trasteados… Se han llegado incluso a historiar casos de pacientes que modificaban sus guitarras semanalmente.

Variaciones. El G.A.S no solo afecta a los guitarristas. En sus multiples variaciones puede afectar a pacientes de diversa índole. Un bajista podría verse afectado por B.A.S, “Bass Acquisition Syndrome” o síndrome de adquisición de bajos, un mandolinista podría verse afectado por M.A.S, “Mandolin Acquisition Syndrome” o síndrome de adquisición de mandolinas e incluso una de las variaciones más conocidas es el “Gear Acquisition Syndrome” o compra compulsiva de aparatos de estudio; monitores, mesas de mezclas, micrófonos, previos de micro, compresores, reverbs, otros efectos, aislamientos acústicos… Otras afecciones específicas comunes son el “O.A.S” “Odd instrument Acquisition Syndrome” o síndrome de adquisición de instrumentos raros por el cual el paciente tiene tendencia a la compra compulsiva de instrumentos extraños.

Prevención

Los ataques agudos de G.A.S pueden ser calmados con terapias de auto-control, reflexión e incluso terapias de grupo.

G.A.S. Guitar Acquisition Syndrome

Hay que pensar que los instrumentos necesitan un mantenimiento y que no pueden ser almacenados guardados en sus estuches o colgados en la pared sin más. Las guitarras tienen que ser tocadas de forma regular y con su uso habitual se evita que cojan una capa de roña que pueda afectar a sus circuitos.

Recordemos el caso de la Gretsch Duo Jet de George Harrison que estuvo 20 años colgada en una pared. Cuando se llevó a restaurar el cableado estaba completamente desintegrado.

Además, tarde o temprano todas las guitarras necesitan un cambio de cuerdas. No es lo mismo tener que cambiar las cuerdas a una o dos guitarras que tener que cambiárselas a 20. Recuerdo que en una ocasión vi un video sobre el backstage de los Rolling Stones y aparecía una hilera de unas 30-40 guitarras que era las que usaba Keith Richards. Su técnico comentaba que cambiaba las cuerdas todos los días a todas ellas. El se lo puede permitir pero ¿podemos nosotros?.

También cabe reflexionar sobre el espacio que ocupan todas las guitarras con sus correspondientes estuches, espacio que se reduce aun más si el G.A.S viene aparejado con un cuadro de amplitis.

La inversión económica que conlleva el G.A.S es otro punto importante sobre el que reflexionar para su prevención.

Tratamiento

Aunque una vez que el G.A.S se ha desarrollado en sus formas más severas rara vez tiene tratamiento efectivo, salvo la prescripción de internamiento en instituciones mentales del paciente para administrar terapias de choque, existen varias técnicas que puede paliar sus consecuencias más graves.

El G.I.G.O (guitar in, guitar out) no se trata propiamente de un tratamiento si no de un parche para reducir los efectos nocivos del G.A.S. Consiste en vender una guitarra siempre que se vaya a comprar otra y mantener un número, lo más reducido posible, de ellas. Es decir, tener por ejemplo siempre 4 guitarras y vender una de ellas si se va a adquirir una quinta.

Museum Fundation. Consiste en la fundación de un museo para exponer todas las guitarras del afectado. Aunque el afectado puede seguir desarrollando su enfermedad ligado al museo, al menos su hábitat se ve libre de guitarras y el museo puede paliar los estragos económicos que acarrea el G.A.S. Si bien puede que un solo individuo no tenga material suficiente como para hacer un M.F, la iniciativa puede surgir como resultado de una terapia de grupo con varios pacientes.

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