Drogas legales de farmacia

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Para comprobar hasta donde llega la hipocresía que hay detrás de la prohibición del cannabis, basta con acudir a una botica cualquiera y degustar el amplio surtido de drogas legales que se pueden adquirir, muchas de ellas sin necesidad de receta alguna, (adaptado de un artículo publicado en primeralinea.es);

Inhalantes; el Cloretilo (Chemirosa) es un anestésico local tipo Reflex fabricado con cloruro de etilo. Se hecha en la manga e inhalado produce un pequeño subidón. En grandes dosis produce anestesia general.

Barbitúricos; el más conocido es el Fenobarbital. Es hipnótico y antiepiléptico y se comercializa con mombres como Gardenal (Aventis), Luminal (Kern) o Epilantil (Otsuka). Muy populares entre las amas de casa, los barbitúricos son depresores del sistema nervioso central y se usan como sedantes y anestésico. Al tomarlos producen sensación de relajación y tranquilidad, además de problemas motores y dificultad para hablar. El cuerpo se habitúa a ellos aumentando su tolerancia y para que sigan causando efecto se tiene que subir la dosis. Por este motivo, el margen entre la dosis activa y la dosis letal se estrecha y puede tener consecuencias desastrosas, como el coma, espasmos e incluso la muerte por sobredosis. No es casualidad que se usan para la eutanasia y la pena capital (en la inyección letal).

Benzodiazepinas; la más usada es el Diazepam o Valium. En dosis bajas es un relajante muscular, y en altas un ansiolítico e hipnótico. El Flunitracepam, en medicamentos como el Rohypnol es usado por los yonquis de heroína para pasar el mono en estado de semiinconsciencia. Es un hipnótico. El Alprazolam es el compuesto activo del Xanax, lo que tomaba Patrick Bateman en “American psycho” para ir al trabajo después de descuartizar prostitutas. Las benzodiazepinas tienen propiedades sedantes, tranquilizantes e hipnóticas y son usadas como ansiolíticos y relajantes musculares. Ayudan a dormir, relajan hacen olvidar los problemas y bajan el subidón causado por el consumo de drogas como la cocaina.

Anfetaminas; el Metilfenidato es el popular Ritalin que toma Bart Simpson. Produce subidón y bienestar. En España se comercializa como Rubifen (Rubio). El Modafinilo es una sustancia emparentada con las anfetaminas con nombre comercial Modiodal (Noventure). Las “anfetas” son estimulantes del sistema nervioso central y causan subidón. Sirven para no dormirse y fomentar la concentración. Antiguamente se usaban para suprimir el hambre, lo que llevó a engancharse a miles de amas de casa. Hoy se usan principalmente para tratar la narcolepsia y en niños con trastorno de déficit de atención (hiperactividad) y su consumo ha descendido.

La botica de la abuela

Estimulantes de farmacia; la Efedrina es usada como antiasmático y bronquiodilatador, es lo más parecido a una anfetamina que hay en el mercado. De hecho, la anfetamina y la metaanfetamina se extraen de esta sustancia. Hace unos años se vendían sin receta por unos 2€. Se vende con nombres comerciales como Hemoal (Combe), Efedrina Level (Ern) o Bisolvón compositum (Boehringer).

La Epinefrina, comercializada como Adrenalina Braun, Meganest (Clarben9) y Xylonor Especial (Prats), se conoce también como Adrenalina y puede servir para animar una fiesta o para rescatar a un yonqui de una sobredosis (vease ’Pulp fiction’).

Antidepresivos; la Fluoxetina sería el famoso Prozac o la Paroxetina comercializada como Seroxat (Glaxo), fueron muy populares durante los años 90. No es recomendable tomarlos si no se está deprimido, ya que los efectos son equiparables a un viaje en montaña rusa; hacen sentir bien, mal, dormido, despierto, de bajón, de subidó. Consumido en combinación con otras drogas puede ser letal.

Anestésicos disociativos; la famosa Ketamina, de nombre comercial Ketolar (Pfizer) es un anestésico en líquido inyectable pero basta ponerlo sobre un papel de plata y meterlo en el horno un rato para poder disfrutarlo en polvo. Las drogas disociativas bloquean las señales del cerebro consciente a otras partes del cerebro, inhibiendo los sentidos y la capacidad motora. Es decir, que al tomarlas se experimentan alucinaciones, privación sensorial, estados de ensueño o la horrible sensación de no poder mover las piernas.

Otra sería el Dextrometorfano, también conocido como DMX y con nombres comerciales como Cinfatos (Cinfa), Frenatos (Abelló), Robitussin (Wyeth) o Romilar (Roche), es el principio activo de muchos jarabes para la tos. Su efecto es una mezcla suave de los efectos del alcohol, la marihuana y los opiáceos.

Opiáceos; el uso de derivados del opio está muy extendido para el tratamiento del dolor. Son potentes analgésicos muy adictivos. La Morfina es el principal opiáceo y se vende con nombres como Sevredol (Mundifarma), Skenan (Bristol) o Cloruro Mórfico (Braun). Directamente sintetizada de los alcaloides del opio, viene en líquido, pastillas, incluso en piruletas. Da una sensación de paz y bienestar que causa adicción. La heroína es su homonima usada en la calle y fue sintetizada para tratar la adicción a la morfina aunque se equivocaron.

La Codeína es una Metilmorfina comercializada como el famoso Gelocatil Codeína (Gelos), Fiorinal Codeína (Novartis) o Termalgin Codeína (Novartis). Se usa como analgésico y antitusivo.

¿Por qué todas estás sustancias son legales y el cannabis no?

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