Guía de efectos de sonido; compresores, ecualizadores, distorsiones, reverbs, etc.

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Esta es una guía rápida que explica brevemente los principales efectos de sonido que se pueden aplicar a una pista de audio, ya sea un instrumento, voces o cualquier otro tipo de material.

Cuando se aplican efectos de audio, se suelen poner en un orden determinado al que se llama “cadena de efectos”. En el caso de una guitarra eléctrica o un bajo, los efectos más empleados vienen en formato pedal y lo que se hace es conectar un pedal detrás de otro mediante unos pequeños cables en forma de “L” hasta conseguir la cadena deseada.

En el caso de una mezcla realizada con una mesa analógica, se solían emplear los efectos que venían en cada canal y después se hacían envíos a pistas auxiliares o inserciones adicionales en la propia pista con equipos externos, lo que en inglés se llama “outboard”. Por ejemplo, una técnica muy común era insertar un reverb externo en una pista auxiliar y enviar el resto de pistas a ese canal auxiliar para que cogiesen un poco de ese reverb.

En el mundo de los ordenadores, Protools y sus sucedáneos, se hace exactamente lo mismo que se hacían en las mesas analógicas solo que los efectos vienen en formato “plugin”, en vez de en costos equipos externos, con las ventajas en flexibilidad que ello implica y las desventajas propias del audio digital frente a las antiguas señales analógicas.

Aunque no hay ninguna norma fija sobre el orden en el que se debe colocar cada efecto dentro de la cadena, en este artículo vamos a exponer cada uno en un orden más o menos lógico.

1. Puerta de ruido – Expansores

La puerta de ruido es un efecto que se usa para eliminar ruidos de fondo cuando los instrumentos están callados. Por ejemplo, en el caso de una guitarra, se puede usar para eliminar el ruido “hum” de los pasajes en los que la guitarra tiene silencios, en las intros, al final del tema, etc. En las voces se puede usar para eliminar las respiraciones cuando el intérprete no está cantando. En la caja de una batería se puede usar para callar el muelle después de cada golpe.

Una puerta de ruido viene a ser más o menos justo lo contrario que un limitador y un expansor sería más o menos lo contrario a un compresor (ver más adelante).

El funcionamiento de una puerta de ruido sencilla suele ser bastante simple; tiene un control de “threshold” o umbral, que es el punto en el que la puerta se abrirá o cerrará. Nosotros ajustamos ese umbral, que podría ser por ejemplo -40db. Cuando la señal supera los -40db la puerta se abre y deja que la pista suene.

Puerta de ruido

Cuando hay señal suficiente, los ruidos de fondo indeseados como el hum, quedan enmascarados por un efecto llamado en inglés “masking”, es decir, que al haber un ruido mayor que el propio ruido de fondo este queda tapado y no se puede oir.

Cuando la señal cae por debajo del umbral que hemos ajustado, por debajo de los -40db en nuestro ejemplo, la puerta se cierra y no deja pasar la señal callándola por completo. En la jerga de los compresores, esto sería el equivalente de mandar una señal a “menos infinito”.

Un expansor es algo parecido, solo que dispone de controles para hacer ajustes y no tener que enviar toda la señal a “menos infinito”, sino que se puede aplicar un ratio y enmudecerla solo en cierta medida a partir de un umbral. Se usan en mastering para limpiar el audio.

Las puertas de ruido deberían ir colocadas delante de toda la cadena de efectos para evitar tener que procesar después secciones indeseadas de una pista que luego podrían verse acentuadas con la aplicación de otros efectos. Otra metodología es hacer justo todo lo contrario, colocarla al final de la cadena para asegurarse de que esas secciones no queridas son eliminadas del material.

2. Filtros

Los filtros son una sección de un ecualizador que sirve para cortar los extremos del espectro de frecuencias que tiene una pista.

Filtros

Es una herramienta que se usa sobre todo en las mezclas para dejar espacio a otros instrumentos y para eliminar frecuencias que no interesan en determinadas pistas. Por ejemplo, en una guitarra eléctrica podríamos cortar en los 80hz-100hz por debajo, ya que esas frecuencias son terreno del bajo o el bombo. Por arriba podríamos cortar en los 4000hz ya que es casi seguro que el amplificador no esté emitiendo más que ruido innecesario en regiones más agudas.

Otro clásico es cortar los subgraves en bombo y bajo para que después no falseen la señal que se envía al compresor y este pueda actuar de forma eficiente.

3. Compresores

Después de aplicar puertas y filtros comprimiríamos la pista. Los compresores se han convertido en uno de los efectos más importantes en el mundo del audio moderno y la compresión es un concepto tan complejo de digerir para los neófitos, que será necesario un futuro artículo para poder desmembrarla en profundidad.

Básicamente un compresor, atenúa una señal de audio cuando cruza un umbral que nosotros determinamos. Dicho de otra forma; a partir de un punto el compresor “machaca”, “aplana” o “iguala” los picos. La señal se comprime de una determinada forma que nosotros podemos modelar utilizando los controles que trae el compresor. Los más importantes son el control de “threshold” o umbral del que hablábamos antes, el ratio, el ataque, el release y la ganancia.

Compresores

Los compresores tienen numerosas aplicaciones en el mundo del audio. En una mezcla, la más usada es comprimir para luego poder dar ganancia y hacer que una pista se oiga o destaque cuando está rodeada de otras muchas pistas, por ejemplo las voces no se podrían oir en la mayoría de mezclas sin haberles dado compresión.

En el mundo de las guitarras, la aplicación estrella son los llamados “Boosters” que se usan para destacar los solos de guitarra. Un guitarrista está tocando acordes fundido con el resto de la banda, pisa un pedal y de repente su guitarra suena destacada y por encima del resto de instrumentos de manera que puede hacer un solo que se oiga a la perfección. Esto es el resultado de comprimir la señal para poder darle ganancia y hacer que suene más alta.

4. Ecualizadores

Los ecualizadores son la pieza clave que hay que saber manejar a la perfección si queremos mezclar un tema. Al fin y al cabo, hay compresores que se manejan con tan solo dos o tres controles y se consigue el efecto buscado con relativa facilidad.

El ecualizador sirve para atenuar o destacar determinadas frecuencias en una pista de audio. Por ejemplo, un bajo puede tener mucha pegada en la banda de los 80hz y nos puede interesar que esa banda suene unos decibelios más alta. Para esta tarea está el ecualizador.

Se suelen colocar justo después de haber comprimido porque la compresión altera o cambia bastante el sonido del material, así que no tiene mucho sentido ecualizar algo que después vamos a volver a cambiar con un compresor. La excepción a la regla son los instrumentos graves como el bajo y el bombo. En estos casos se ecualiza antes de comprimir, principalmente para no falsear la señal que se envía al compresor si es que contiene subgraves que luego no se van a oir y para que el compresor actúe más eficientemente, ya que generalmente se busca una compresión muy cartesiana y regular.

Ecualizadores

Existen muchos tipos de ecualizadores. Para mezclar, se usan fundamentalmente los “ecualizadores paramétricos”, que es una especie de cuchilla suiza en la que tenemos controles para trabajar en varias bandas de frecuencia a la vez, normalmente 6-8 y en cada una podemos ajustar la frecuencia que queremos alterar, el “cuanto” mediante un control de ganancia y el “como” mediante un control de curva, que vienen a determinar cómo el ajuste va a afectar a las bandas que rodean la frecuencia central que hemos elegido.

En los amplificadores de guitarra, los ecualizadores suelen ser mucho más simples, disponiendo solo de un potenciómetro con el que podemos atenuar o incrementar los agudos, medios y graves.

Respecto a los pedales de ecualización para guitarras y bajos, suelen traer lo que se llama un ecualizador “paragráfico”, que son unos controles lineales para dar o quitar ganancia en bandas prefijadas.

En mi opinión, es mejor evitar este tipo de pedales cuando se dispone de ecualizador en el amplificador o en una mesa de mezclas. ¿Por qué? Porque los ecualizadores son equipos muy críticos que cuando son de mala calidad, estropean más que arreglan. Un buen ecualizador profesional a válvulas puede costar desde 2000-3000€ en adelante y no es comparable para nada con un pedal de 50€.

En el caso de los plugins sucede algo parecido, que sería aplicable tanto a los ecualizadores como a los compresores. Por lo general suelen ser bastante malos, al menos en comparación con las viejas glorias analógicas como los Pultec, Neve y similares que muchos intentan emular.

Cuando el ecualizador no es muy bueno, la mejor práctica es usarlos principalmente para cortar frecuencias y restringir en la manera que sea posible el dar más ganancia en las bandas.

O dicho de otra forma; si estas tocando un bajo o guitarra y tienes un pedal para ecualizar, es mejor que cortes todo lo que suena mal en vez de intentar destacar las frecuencias que crees suenan bien.

5. Delays

Un delay es un eco, la simulación de un rebote del sonido que se podría producir en una pared o en el fondo del escenario.

Dicho así suena muy simple pero existen numerosos tipos de delays con una cantidad de controles que puede resultar abrumante. Los más importantes son el “tiempo del delay”, que es un control para ajustar cuanto tiempo tardará en producirse el primer rebote en milisegundos y después puede venir una infinidad de otros ajustes, el numero de rebotes que se producen a veces se controlan con ganancias o con mezcladores “dry/wet”, existen controles para ajustar lo difuminado que quedará cada golpe, etc…

Delays

Cuando no se busca un efecto muy destacado, los delays se aplican en las mezclas para crear sensación de profundidad y de forma muy sutil para no tener que usar después demasiado reverb. Por eso, en la cadena de efectos es mejor ponerlos justo delante del reverb.

En guitarras, se suelen usar, a veces para lograr efectos exagerados tipo U2, otras veces se usan rebotes rápidos para hacer rockabilly, llamados técnicamente “slap”. En todo caso, hay que diferenciar entre situaciones de directo y situaciones de grabación. Cuando estamos en el estudio, es mejor dejar este tipo de efectos para la mesa de mezclas ya que una vez grabados, no se pueden deshacer si nos han quedado mal.

6. Reverb

El reverb es uno de los efectos estrella en las mezclas. Sin reverb, es raro que algunas pistas importantes como las voces funcionen dentro de una mezcla. Al igual que los delays se utiliza para situar espacialmente los instrumentos.

Reverb

Un sonido “reverberado” viene a ser algo así como un sonido al que se le crean infinitos delays para que tenga una “cola”, que es la parte más apreciable del reverb. En el mundo analógico se empleaban métodos mecánicos para crear estos rebotes, como por ejemplo los llamados “plates” que eran unas placas metálicas en las que se hacía rebotar el sonido o los “spring reverbs” o reverbs de muelle, propios en los amplificadores clásicos de guitarras, en los que el efecto se conseguía usando muelles conectados a componentes electrónicos.

Después aparecieron los reverbs digitales, con los afamados Lexicon a la cabeza y hoy en día, en el mundo digital, se emplean reverbs de convolución.

El reverb usado de forma exagerada, tal y como se empleaba en los años 80, hoy en día se considera una horterada, salvo tal vez si es usado para crear algún efecto concreto o recrear sonidos retro, como el surf de los 60. Hoy en día se suele usar de forma muy sutil, se da reverb hasta que empieza a notarse y luego se tirá un poco para atrás.

7. Distorsión

La distorsión es el efecto más empleado en el mundo de las guitarras y el más pasado por alto en cuanto a mezclas se refiere, aunque en entornos profesionales se cuida al extremo, tal y como comentábamos cuando dábamos algunos trucos e ideas para las mezclas. Para este uso, probablemente lo que más interese es colocar el efecto en algún lugar al final de la cadena.

Distorsión

La distorsión en los amplificadores clásicos, salía al saturar las válvulas – técnicamente “cranckear” – en alguna de las fases de amplificación, normalmente en el previo al hacer un juego con las ganancias, a veces denominada “pre-distorsión”, aunque podría producirse en cualquiera otra de las etapas. Después, este efecto se ha venido recreando con pedales y overdrives, saturando transistores, válvulas o mediante simulaciones digitales.

Conseguir esa distorsión cremosa y agradable al oído es bastante difícil porque la que más gusta, es la que sale al cranckear un amplificador entero o un equipo a válvulas y los pedales/overdrives no son exactamente lo mismo.

El Fuzz-face viene a ser algo similar a un overdrive, crea una distorsión que recuerda a su nombre en inglés “fuzz”. Fue utilizado ampliamente en los años 60.

8. Efectos de modulación varios o filtros

En sonido, hay una serie de efectos que son conocidos como “efectos de modulación” y también como “filtros” porque consisten en modular la señal o filtrarla de alguna forma para conseguir el efecto buscado. Su colocación en la cadena depende del material que queramos modular o filtrar. Pueden ir al final para modular toda la pista, pueden ir delante del delay y del reverb para no alterar la sensación de profundidad que crean estos, o incluso podrían ir más adelante. Estos son algunos;

Trémolo Con el término trémolo se denomina a varias cosas diferentes pero en lo que se refiere a efectos, es un corte del sonido intermitente. Llevado al extremo, es como poner una puerta de ruido que se abre y se cierra intermitentemente creando un efecto bastante psicótico. Usado de forma moderada viene a ser como subir y bajar el volumen de la pista de forma intermitente.

Wah-wah Su nombre onomatopéyico viene porque este efecto recuerda a una voz humana pronunciando esas palabras. El sonido se consigue pasando la señal por un pasa bajos, ya sea de forma automática – auto-wah – o pisando un pedal en forma de acelerador, que a medida que se pisa disminuye los graves del sonido. Pisado arriba y abajo muy rápidamente crea la senación de “gua-gua”.

Chorus Consiste en simular con un efecto electrónico la sensación de que una pista ha sido interpretada por más de un ejecutante, por ejemplo aplicado a una voz que ha cantado una sola persona, simularía que esa pista ha sido cantada por todo un coro.

El chorus se consigue mezclando la señal original con duplicados en los que se modifica un poco la entonación y se retrasan ligeramente. En las mezclas ayuda a encajar mejor las pistas dentro de todo el mix.

Este efecto se trasladó al mundo de las guitarras y fue usado extensivamente en los años 80 por grupos como Police, después en la era grunge notablemente por Nirvana. Usado de forma exagerada puede resultar una horterada aunque depende del ámbito.

Flanger Consiste en duplicar la señal original y retrasarla un poco, normalmente menos de 20ms. El resultado es un sonido metálico y oscilante que da sensación de movimiento y que a veces recuerda al motor de un avión a reacción.

Phaser Similar al flanger y muchas veces confundido con él. Al retraso propio de un flanger se le añaden variaciones de fase. El phaser es el efecto que se puede escuchar hasta la saciedad en grupos como Queen o Van Halen.

Octavadores duplican la señal original y la mezclan subiendo la entonación a gusto del usuario; puede ser una octava, una quinta, una tercera…

Entonadores o Pitch-shifts Estos lo que hacen es subir la entonación de la señal original, con mayor o menor éxito.

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