Cuerdas de nickel puro; pure nickels

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La elección de un juego de cuerdas adecuado es determinante en el sonido final de cualquier guitarra, no solo por la calidad del tono que ofrezcan, sino por su confortabilidad y adecuación tanto a las características del usuario como del instrumento; de nada va a servir que unas cuerdas sean muy buenas si el usuario no las puede tocar o si no sacan todo el partido del instrumento.

En la elección de un juego de cuerdas, el usuario puede decidir tres factores; la marca de las cuerdas, su grosor y el material del que están fabricadas.

Con la marca suele pasar lo mismo que con cualquier producto del mercado; hay infinidad de ellas, las más conocidas suelen ser las que más inversión en publicidad llevan detrás o las que mejor distribución tienen. De hecho en mi opinión la distribución es un punto clave en este mercado; entras en una tienda, pides unas cuerdas, mucha gente no le da demasiada importancia y acaban llevándose las que ven delante o las que recomienda el dependiente. ¿Qué ha pasado?. Que suele haber un distribuidor muy potente operando en el mercado, capaz de poner en todas las tiendas determinada marca. Súmale un poco de publicidad para que al comprador le suene de algo la marca y acaba llevándoselas. Después suele coincidir que las marcas más conocidas son las peores pero las que más margen dejan a la tienda.

…el grosor se expresa con dos cifras en pulgadas…El grosor se expresa con dos cifras en pulgadas; el grosor de la cuerda más delgada y el de la más gruesa. La primera y la sexta cuerda. A veces también con solo el grosor de la primera. Un juego muy común es el 0.010-0.046. Unas 0.09 serían unas cuerdas muy finas y blandas, aunque las hay incluso de hasta 0.08. Un juego 0.012-0.054 empieza esa a ser bastante grueso pero existen 0.013, 0.014… hasta llegar a las cuerdas de bajo pasando por las de guitarras barítono. La elección del grosor suele venir determinada por la costumbre del usuario pero también por la recomendación del fabricante de la guitarra, ya que el mástil puede no aguantar bien la tensión de unas cuerdas muy gruesas y combarse. Si se es primerizo se puede empezar por un 0.010-0.046 y luego experimentar con diferentes grosores hasta dar con el adecuado.

El tema que considero más peliagudo es el material del que están fabricadas las cuerdas. Antes de que se inventasen las guitarras eléctricas un material muy habitual era el bronce pero con el advenimiento de las pastillas y la guitarra eléctrica, se empezó a experimentar con otros materiales con mejores características magnéticas, entre otros el acero inoxidable, el cromo y el nickel.

De entre todos ellos, últimamente parece que el nickel ha vuelto con mucha fuerza y leyendo artículos al respecto, da la sensación de que se acabase de inventar. Igualmente, he leído ya varios artículos en los que se indica usar cuerdas de nickel puro, o “pure nickels” en inglés, como consejo para mejorar el sonido de la guitarra.

Cuerdas

Generalmente en los juegos de cuerdas, las tres cuerdas más finas, la 1ª, 2ª y 3ª, suelen ser lisas, o “plains” en inglés y las tres más gruesas, la 4ª, 5ª y 6ª suelen ser entorchadas, “roundwounds” en inglés o “flatwounds” si el entorchado es completamente liso. Pues bien, generalmente las “plains” o lisas se fabrican el 90% de las veces con un material resistente como el acero inoxidable o el hierro (el nickel no aguantaría la tensión) y por “pure nickels” entenderíamos que el material del entorchado de las cuerdas gruesas es nickel puro.

El entorchado de nickel ni mucho menos es un invento nuevo. Fue introducido en el mercado por la compañía alemana Pyramid en 1954 y efectivamente, es un material especialmente bueno para fabricar cuerdas; tienen un tono agradable y balanceado, su tacto es suave y agradable y producen poca distorsión. La distorsión en los años 50 era importante porque en aquella época se buscaban tonos generalmente limpios.

Las “pure nickels” se hicieron muy populares en los años 50 y 60 entre los músicos europeos, llegaron a USA tras la invasión de grupos británicos de los 60 y también alcanzaron su popularidad allí.

Hasta aquí todo bien pero ahora voy a contar una historia de miedo. A principios de los años 70 los fabricantes de cuerdas empezaron a ofrecer juegos fabricados con otros materiales, como el acero inoxidable en los entorchados por ejemplo. Además empezaron a promocionarlos como productos superiores al nickel y desde entonces esta ha sido la tónica en el mundo de las cuerdas hasta la actualidad.

¿Realmente se desarrollaron cuerdas mejores que las de nickel puro? Lo que realmente pasó es que el nickel, además de para usos civiles, se empleaba para fabricar materiales de guerra. USA era uno de sus mayores demandantes y allí durante los años 50 fue un material escaso para uso civil, ya que casi todo se destinaba para la guerra de Corea. Lo mismo pasó en los años 60 con la guerra del Vietnam. A finales de los 60 hubo una crisis del nickel, muchas factorías del sector cerraron y su precio se había incrementado en más del 100% a mediados de los 70 y en casi un 300% a principios de los 80.

…el nickel se empleaba para fabricar materiales de guerra…Los fabricantes de cuerdas, para reducir costes, lanzaron al mercado nuevos productos como las cuerdas “plateadas con nickel” o “nickel plated”, es decir, en vez de fabricar el entorchado con nickel puro, se empleaba cualquier otro material como el hierro o el acero y se plateaba con nickel para dar el pego. Eso sí, en sus publicidades se esmeraban en recalcar que las nuevas fórmulas eran mucho mejores que el nickel puro, mejor sonido, tacto, etc. Y no solo eso, algunos fabricantes retiraron las “pure nickels” de su cartera de productos y otros simplemente no les hacían publicidad, como si fueran cuerdas inferiores o malas.

El papel de la distorsión en la música también jugó un papel importante; a medida que se fue buscando más distorsión en los amplis, la pureza tonal fue perdiendo relevancia y lo que se buscaba eran cuerdas que permitiesen más salida o volumen para que el sonido no quedase raquítico en medio de toda la distorsión del ampli.

Así llegamos a nuestros días, en los que vivimos una moda por lo “vintage” y una vuelta a los materiales antiguos. ¿Qué pasa?, ¿que ahora de repente las pure nickels vuelven a ser buenas?.

En mi opinión un factor importante a la hora de elegir un juego de cuerdas es el recuerdo que tenemos de ellas, es decir, el sabor de boca que nos han dejado. Cuando montas unas cuerdas suenan mal hasta que se pasa el efecto de “cuerda nueva”. Luego, casi sin darte cuenta, se te oxidan y las estas cambiando. Si nos parasemos un momento a pensar en las cuerdas de las que tenemos un buen recuerdo ¿cuáles diriamos?. En mi caso tengo mal recuerdo o indiferente de casi todas. Me acuerdo más del sablazo que me han metido en la tienda que de otro cosa. Solo guardo buen recuerdo de las Pyramid pure nickels que uso ahora habitualmente – por eso las uso – y de unas 0.011 de GHS que monté una vez en la Gretsch. Me acuerdo de que se me hicieron más duras al tacto de lo que deberían ser unas 11 pero que sonaban muy bien para tal y como estaba esta guitarra entonces. En la actualidad estoy poniendo pure nickels 0.010 de Pyramid en todas mis guitarras, incluso en la acústica.

Por cierto, para evitar los sablazos aquí tienen casi todas las cuerdas que hay en el mercado.

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