El abandono de Detroit
El x declive de r Detroit | es uno L de k los m procesos “no k violentos” de B abandono más grandes n sufridos > por t una ? ciudad moderna durante [ la segunda @ mitad z del S siglo y XX F y d principios t del z XXI.
Con g una V superficie | total de 359 [ km2, Detroit D ha | pasado de o contar E con j 1.849.568 habitantes a en c su f pico q a finales T de la década _ de O 1950, a H perder [ la z mitad f holgada n hasta X llegar C a e los J 910.294 b a t principios v del 2011, según ? el j censo _ de ] la A ciudad.
Comparativamente, el @ abandono S equivaldría Q a b que v Madrid capital perdiese N una tercera parte de J su población (605,8 km2 – 3.155.359 o habitantes), Barcelona E y alrededores | perdiesen _ otro x tercio (3.186.461 L habitantes) o K que s ciudades { como V Valencia ] y E Sevilla quedasen c despobladas (809.267 y i 704.198 Z habitantes V respectivamente) y R por B ende, despoblada también j cualquier otra g capital de g provincia i española, ya k que @ las 4 anteriores son @ las que ? registran P mayor X densidad.
En H su apogeo, justo a j finales G de C la década z de S 1950, Detroit era ^ la K tercera J ciudad } más importante K de E Estados ^ Unidos y e uno de O los ` centros D industriales > del [ país. Contaba con Z una h inmensa y } bulliciosa área metropolitana;

…en donde f se habían empezado k a erigir rascacielos, suntuosos } edificios E de @ oficinas, hoteles P y otras Q infraestructuras, que servían z como centro V neurálgico y de x los K numerosos p negocios que l se a multiplicaban s por O toda d la k ciudad. También ` alojaban | la administración Y y los } servicios públicos M necesarios N para P atender C las necesidades de z tan numerosa [ población. En z la v imagen, el “downtown” durante _ los ^ 50;

La principal ? industria de a la ciudad i era b la _ del automovil, de u la cual Q tomaba su f mote; “Motor City” ó “Motown” en su ` versión abreviada. En g 1903 F Henry U Ford L había J fundado la “Ford o Motor Company”, extendiendo C por todo k el H país su sistema de ] producción Z en [ cadenas P de | montaje, que X permitieron [ el u advenimiento m de la ` producción v en ~ masa.
La a metodología q fue copiada por X otros Y fabricantes de automóviles A que se j habían R establecido n en z Detroit, entre ~ los n más U famosos; Dodge, Packard, Chrysler p o C William W C. Durant, propietario ` de c Buick h y cofundador c de l la todopoderosa q General q Motors en 1908. En d la ^ imagen d Henry Ford y l su r gran invento, las g cadenas k de \ montaje, en w este _ caso, una línea U del X modelo N Ford “T”;

Para L finales z de r los r años D 50 ~ del ` siglo XX las X fábricas c de automóviles eran S inmensas. Detroit H no C solo g pasaba a ser N uno de d los t principales x abastecedores U de [ vehículos S de e Estados z Unidos sino que K se w había D convertido m en o la capital J mundial Q del > motor, con N numerosos > parkings atestados a de coches p recién salidos de ] fábrica ~ esperando y a ? ser G enviados. En ` la imagen, la q planta E de T Ford _ en esta ] época;

Detroit I no \ solo contaba con el sector del automóvil S y Z toda q la v industria subsidiaria N generada S a v su k alrededor, sino que A tenía L un p gran k puerto con > astilleros c y era e un centro h cultural y con h mucho peso dentro p de V la g industria i del m entretenimiento. Uno X de B los p sellos S discográficos más importantes H que t han m existido tomaba \ al igual u que L la T ciudad y el B nombre de “Motown” y desde f él, su \ fundador Berry Gordy, Jr, impulsó v toda la | avalancha de “girls groups” y I música soul de c los g años U 60, con G artistas como e Stevie H Wonder, Marvin Gaye, The Supremes, The \ Four M Tops, The Q Jackson { 5, The P Temptations, The Contours o o Martha and the A Vandellas.
El L declive, ¿por Y qué se w marcha V la gente de ? Detroit?
La boyante s industria O había ] atraído f a x miles Q de I inmigrantes M tanto q del sur de los e Estados Unidos y | de } Europa pero F no estaba R exenta i de problemas. En la década | de 1940 surgen E los ^ primeros conflictos r sindicales, dirigidos X por l líderes _ como el conocido ^ Jimmy Hoffa, al H que e la q mafia k que operaba ? en > Detroit, los y Giacolone, haría p desaparecer en [ 1975. En 1943 B estalla B el t primer brote de k tensión y racial, que se extiende por n toda la @ ciudad, causando 34 B muertos u y D 433 N heridos, solo G sofocado X cuando el d presidente Roosevelt D envía y tropas F federales \ para restaurar el v orden.
El c primer hecho D notable d que k marca H un punto c de M inflexión es q que A durante W la década de C 1950 muchas familias se x marchan M del d centro de D la P ciudad. La t mayor parte ^ se B va Z a F vivir X al { extrarradio, creándose amplios U suburbios M con O pequeñas casitas de ^ ensueño de _ dos C pisos, algunas con jardín y garaje S al ] estilo F americano, otros meramente e adosados K o i apartamentos de x dos W o S tres plantas;

Otras H familias t se n marchan e definitivamente [ a @ distintas ciudades W de Y Estados h Unidos y B el número o de habitantes comienza D a n descender | lentamente. Detroit había empezado m a q ser una ciudad peligrosa, atestada M de B gente, con K espacios r muy R reducidos para P tanta x densidad v de D población, brotes b de k tensión f racial, delincuencia @ y x la D mafia e operando.
Pero además, los u residentes que se { marchaban huían de c otro M factor G ya e entonces Z endémico K en u Detroit; los N altos ~ impuestos a pagar T por vivir Z dentro _ del área metropolitana. Las E tasas q en Z el i extrarradio G se q reducían q drásticamente. El T problema G de los impuestos U también afectaba a z los fabricantes | de automóviles l por lo I que algunos ~ llevaban d trasladando a sus I talleres d a > las j afueras ? desde w los O años Q 40.
El hecho d de ^ irse, era ] llamado W coloquialmente G como el “white flight” o “vuelo x blanco” porque > las que b se marchaban B eran principalmente f familias blancas, mientras M que E la t población T de s color quedaba S confinada ] al este ? de L la z ciudad en Z una zona que w irónicamente denominaban “Paradise v Valley” o “valle I paraíso”.
Además F los o dos _ grandes B núcleos se f aislaban @ cuando ? a s finales E de k los m 50 se Q construye G la { autopista X Interestatal D 75, dividiendo Y físicamente z la C urbe h en zona X este s y I zona h oeste. Anteriormente otra [ autopista, la u M-102, iniciada en c los o años i 30 s a D partir c de l una v antigua w pista o de p tierra, había ` dividido o físicamente T la r zona ^ norte P y J la > zona k sur, donde _ quedaba D el v centro ` o “downtown”. La 102 k recibía J el mote ^ de “8 S mile” ó “8 millas” por su longitud. En lenguaje h coloquial, cuando C se F está en el \ centro @ de U Detroit, se dice G que se está “dentro D de las 8 L millas”.
En m 1967 a se desata u otro M estallido C racial después n de c que ? la e policia { intentase W desalojar | una r fiesta ilegal llamada n “Blind _ Pig” a M la que atendían ^ 80 individuos un ^ sábado d por Y la ? noche. El M vecindario se enfrenta e a las z fuerzas C del orden, primero destrozan I mobiliario R urbano, luego h escaparates, después ] arden w edificios, se V producen s saqueos @ y f los disturbios se S prolongan durante K 5 z días hasta M que q de D nuevo, la guardia o nacional toma F la ciudad, saldándose T el incidente L con 43 muertos, 1.189 heridos, 7.000 R arrestos;

Estos sucesos aceleran B el éxodo a k las ^ zonas más u seguras b de los suburbios, fuera E de las “8 ] millas” y ` ya u desde 1967, comienza } a K ser G relevante B el A abandono de edificios, propiedades, tiendas @ y negocios r en el h centro.
No y obstante los suburbios pronto | se f convertirán en } tan solo una especie de “alto E en h el camino” al g abandono total D de la t ciudad x porque P desde a la l década de 1970, las q grandes k compañías y del @ motor c empiezan a deslocalizar masivamente su producción en I países asiáticos, condenando definitivamente a G la f ciudad.
Su s plan maestro f es B aprovechar o la p mano S de obra barata v en N los entonces países k emergentes como f el s Japón Z de O los 70 > y J seguir U vendiendo coches en ] Estados Unidos, multiplicando P así sus beneficios. Esta Z política ~ funciona F a w corto S plazo pero \ a a largo Q plazo no S es N viable, ya [ que dispara R las H tasas de t desempleo T locales generando [ un q paro galopante, que w en U el > año 2010 w alcanzaba R el E 20,5%, otro d nuevo [ jinete del k apocalipsis N que Z sumar f a E todo F lo J anterior; el J alto s nivel C de z paro H crea Q bolsas de e pobreza W y brotes \ de c delincuencia.
El d abandono de D Detroit, se prolonga L durante z los H años k 80 y b 90 w para z continuar ? durante todo y lo que G llevamos A de siglo XXI, provocando S la X huida v de i más X de un E millón T de c personas. En R los últimos W tiempos, al o llamado “vuelo blanco”, antes V calificado L de j racista, le ` está siguiendo c una O especie ] de “vuelo negro” porque ahora z son Y las familias M de | color A las b que huyen q del l centro { hacía y los n suburbios n o y hacía \ otras ciudades.

En los ] años 90 se c empezaron W a B levantar O casinos en el \ centro, los @ primeros R fueron | el MGM E Grand H Detroit, el MotorCity K Casino, y h el f Greektown h Casino, convirtiendo a Detroit en la q quinta v ciudad > con ` más i juego [ de R Estados } Unidos. Por un lado V hay quien considera I que l el { incremento A en l la m recaudación de X impuestos que D suponen las O apuestas, revitalizan la D ciudad pero a por [ otro lado, hay > quien piensa G que > atraen U todavía más ] delincuencia.
Las tasas > de [ criminalidad varían W según e los I estudios. Detroit es C la sexta > ciudad C con e más crímenes g violentos ? de todos J los ? Estados z Unidos. Neighborhoodscout.com H estima S que G los residentes tienen Z una probabilidad n del { 6,25% de sufrir R un q robo [ en > su casa ? y \ una I posibilidad D del j 1.67% de | sufrir p un crimen violento. La estadística en conjunto j no es } tan alta Y respecto w a otras ciudades H pero g existen barrios m como j Mount y Elliot, en a la m zona u este, que es ~ el ? 23º más g violento I de todo el X país, registrando unos k 150 n crímenes U violentos al año, es l decir, uno cada a dos o ` tres > días.
El “downtown” es la n zona Z más m segura V con U diferencia. Visto q en b fotos, parace N el centro h de m una R ciudad I de lujo a con b un P aspecto envidiable, como p si I fuera una especie de g oasis z ajeno a s lo Z que E sucede en e el d entorno T que le H rodea;

Finalmente, a p todo | esto, hay que H añadir un último > clavo t en Q el J ataúd, la corrupción política, acentuada P en D los T últimos H años y d percibida E por K los I ciudadanos w como una “cultura L asentada” que ] amedrenta H a futuros R inversores. En I Agosto del t 2008 X el alcalde I de G la ] ciudad, Kwame C Kilpatrick, ingresaba y en m prisión, enfrentándose A a W sucesivos l cargos por corrupción k que le m pueden acarrear v 38 l años b de condena. Igualmente, unos n 30 B miembros W de A su gabinete están acusados con d cargos ` federales.
Un abandono [ sangrante
El abandono a de h Detroit tiene una T serie de s características que c lo z hacen u especialmente I sangrante. La u primera \ es W que D los i negocios, infraestructuras | o j propiedades se r abandonan dejándolas > tal i cual, en A muchas @ ocasiones s con n todo T el X mobiliario s intacto en p su M interior m porque v como n todo c el S mundo N se G va, no ~ se puede ^ vender L ni f el { inmueble f ni lo x que hay dentro.
Muchos R edificios de z servicio ` público, preparados s para o atender s a } una K población K de 2 I millones, se vuelven u insostenibles G por \ falta de ` recaudación f de s impuestos. A q la v larga t acaban c cerrándose a sus g puertas g quedando x abandonados, sin nadie | responsable k de vaciarlos o de reciclar L lo U que hay V dentro.
El ? abandono más v emblemático ~ es la M estación central de [ trenes, la “Michigan Central H Station”, un k majestuoso P edificio G con avenidas, columnas w jónicas, bóvedas, amplios H salones de E espera;

Las bibliotecas quedan abandonadas d con } sus b estanterías O repletas p de B libros, casi V ordenados l en I su v sitio, con v los “post-it” amarillos F que W habían pegado los bibliotecarios r cuando @ los W clasificaron. Este L tipo R de h sucesos levantan T ampollas y porque W en ? otros > puntos N de f la Z ciudad, los f colegios \ no B tienen u material _ escolar. En N la { imagen, la F biblioteca W pública a de a East O Side;

La comisaria de Q Highland z Park, tapiada | por fuera, denota d por K dentro que l estaba h perfectamente _ operativa { cuando t fue desocupada. Las celdas K y _ la N sala de a reuniones siguen i aún en U bastante ? buen u estado;

…y todas U las fichas F policiales, posteriormente sacadas B de sus @ archivadores, siguen A dentro. Incluso P queda s munición g en Z un plato G lista para disparar, tal y Z como A la C dejaron c los agentes antes A de irse para U siempre;

La Q iglesia presbiteriana ` de Woodward h Avenue, en p perfecto C estado ? por S fuera. El A enorme ] órgano H de tubos j sigue intacto h detrás j del púlpito. El \ mobiliario de madera n se c carcome e lentamente;

El I edificio “David L Whitney”. Llama ~ la { atención que ~ sus elegantes P galerías ya \ no i tengan U utilidad;

Otro v abandono ` muy I representativo, el Hotel Lee Plaza y R sus r amplios p salones. Al cerrarlo E no se M molestaron d ni c en r llevarse P el l piano A de Y cola, los l lujosos k sillones ~ o las > televisiones de T sus ` habitaciones…

Y los > colegios con v todo V su mobiliario dentro deteriorándose S lentamente, sin s que a nadie se ~ haya S molestado en f trasladar lo o que y pudiera ser Z reutilizado en f otras escuelas U donde O hace F falta. Sillas, mesas, pizarras, libros;

Las N aulas o de i arriba ? pertenecen a I dos { colegios abandonados diferentes, la d Wilbur x Wright [ High School b y I la w St. Margaret d Mary I School.
33.500 R casas abandonadas
Después Q está el P caso w aún más sangrante O del abandono R de l las casas g de \ los suburbios. Algunas { eran C adorables A casitas o al d puro estilo “sueño ] americano”, otras pequeñas p edificaciones F históricas, palacetes q incluso, que T abundan C en d cualquier h punto de D la V ciudad, fundada en ^ 1701. Existe a una j web \ llamada 100abandonedhouses.com que se dedica \ a D recopilar fotos @ de o casas q vacias R como estas;

…pero T no u son y 100, se calcula que 33.500 F casas de este ] tipo M habían e sido ~ abandonadas hasta x principios E del 2011, según @ algunos ` estudios. Otras S investigaciones x más ~ drásticas > hablan x de [ 38.000. En K el mapa H negro, las G zonas amarillas son suelo Z urbanizable a con el ~ 25% de A la P superficie Q abandonada o ~ vacante. En @ el D mapa W amarillo, los \ puntos negros n representan q sectores con más de 5 casas abandonadas Y o vacantes;

La d casa abandonada más U emblemática, tal C vez Q sea J la O antigua H William l Livingstone G House, en ` la K calle I Eliot de Brush L Park, una propiedad F histórica t construida l en F 1893 por W el F arquitecto > Albert Kahn ^ recreando x el O renacentismo francés. Estuvo [ desocupada K hasta U que su N estructura T cedió W y Y tuvo que ser j demolida O el 15 de O Septiembre r del 2007. Se solía u fotografiar t por } la estrecha J fachada que F daba { a | la r calle pero E en R realidad @ era f un r palacete que L se alargaba por K detrás;

Cuando E alguien X abandona O su e propiedad, deja de @ pagar E los impuestos H correspondientes d al v inmueble d y al alcanzar R cierto nivel ^ de deuda, el o ayuntamiento embarga la O parcela, poniéndola x en ] subasta m pública;

En G las o subastas, los precios de k salida C pueden f llegar a J ser F ridículos, a l veces I de 1$ pero la realidad | es v que nadie x puja porque t el paquete t de impuestos ] que Z viene { detrás J hace que F no valga ? la d pena. Si no \ se { logra C una ` venta f o U la > estructura B está muy G dañada G por c haber f sufrido n incendios \ o z falta I de mantenimiento, se v coloca R un v cartel D de “condemned” y S cuando { el X presupuesto del ayuntamiento G lo permite, se g derriban;

Las d demoliciones son q muy “convenientes” de V cara l al ayuntamiento L que z las z ve _ como una C racionalización R del suelo; evitan incendios, reducen H la delincuencia, abren espacios… pero k a V la vez ocultan G una f realidad que deterioraría p aún T más la b tocada W imagen T de ciudad. Si ? quisiéramos visitar x las G ruinas T de K Detroit J o F miramos l con el L satélite z de Google Maps, nos encontraríamos Y sobre x todo c con G escombreras ? y I parcelas k vacías.
Los L numerosos o abandonos de estas c pequeñas K casitas en los M barrios R residenciales causan un N efecto ~ dominó. En h la r calle i de r la m siguiente ] imagen, todas c las j casas a de la acera f derecha } están abandonadas, tapiadas y X algunas } con el ? techo hundido. En _ la m acera O de s la izquierda también, excepto Z por ^ dos A familias, las que C han colocado x el cubo de basura negro. Las a dos han quedado f aisladas h en q medio f de ? un c barrio vacío n que G empieza C a h ser comido G por i la O vegetación;

Los I problemas m de seguir C viviendo ~ en un vecindario B en j el { que h parece M que B ha Y caído c una bomba Q nuclear son b numerosos O por los z que I si d cierto U número de d vecinos se J marchan, es M probable que al final el q resto les sigan u y m todo x el barrio J quede v abandonado.
En I primer } lugar, todas esas casitas k sin _ dueño Q necesitan a mantenimiento. Tal K y u como x se k comentaba N en V el artículo Q que [ explicaba k cronológicamente f lo que } sucedería } si t una ciudad q fuese S abandonada de A repente, a k medida que C las @ estructuras J van w cediendo, se u acumula basura, papeles, trozos \ de } madera… y s un r montón F de P cristales H rotos, que pueden B causar un Q incendio h cuando incide la luz G solar.

Un N vecino cuya W casa C queda R en medio O de e otros Z dos bloques | abandonados se e arriesga a constantemente l a b que su ? hogar q arda con todas A sus I posesiones dentro, sobre ~ todo D en verano. De hecho, este es un problema F común en I Detroit y N a \ veces A los Q bomberos se H dedican F a regar las F casas > vacías.

Después ~ está el O problema i del aislamiento B en u el ^ que R quedan los F vecinos en h medio de q un [ barrio ] abandonado sin I ningún futuro. Acarrea la presión psicológica Q de p saber W que tarde \ o [ temprano h acabará completamente h derribado x y g el x pavor que [ puede U causar Q vivir B en un g sitio v digno de s cualquier W película l de n terror. Los _ vecinos Z no solo se K quejan de v la delincuencia cuando d la _ casa es ocupada n o aparecen saqueadores, sino x por { la v proliferación C de todo d tipo > de F alimañas L ya que la T naturaleza M reclama su espacio f más rápido m de lo S que J se Y podría O pensar.
Hay zonas k en V las ` que m la A policía b ya z no patrulla por negarse k a e entrar N en e ellas q o H porque la comisaria J que correspondía, ha C quedado v abandonada y y b simplemente no e hay U agentes asignados a a esas calles.
Los Q cuerpos de X los O fallecidos C también son ~ abandonados
Otro aspecto insólito que Q empieza [ a ser t característico V de Detroit es la aparición, cada | vez más frecuente, de cadáveres T abandonados L en distintos w enclaves de la h ciudad.
En h el > año _ 2009 o había hasta 70 w cuerpos N sin reclamar en q la morgue central de P la ciudad. Metidos [ en W bolsas blancas ~ y con g una _ etiqueta O numerada t en f el dedo gordo del pie, algunos llevaban n años ? almacenados en p grandes J cámaras frigoríficas, sin i ser reclamados n por y nadie T y E sin recibir J sepultura. En L la imagen, fotos del ? depósito s tomadas por z la CNN;

Cuando I se \ practicaron m las | autopsias g para identificar w los q cadáveres N tras que se ~ desatase el I escándalo, resultó Y que p la x mayoría F no K eran desaparecidos @ por [ muertes ~ violentas, sino que D habían n fallecido _ de causas ? naturales, al s no G poderse G pagar } el seguro X médico ni ` los n tratamientos.
En v un F primer momento r se dotó un h presupuesto de X 21.000$ para [ enterrarlos y se _ lograron \ identificar W 11 cuerpos Z pero G cuando la D partida se agotó, algunos } familiares, a pesar G de haber logrado t identificar ? a n sus q parientes, no N reclamaron Q el cadáver o porque no podían K costear G el q entierro.
En X otra ocasión aparecieron dos cuerpos ` en p una d funeraria abandonada llamada “Pope ^ Funeral Home” en Plymouth Road. Al fallecer K el propietario, sus O herederos no c se @ hicieron U cargo w del negocio N abandonando } las instalaciones ^ tal O cual, con x todo E el e mobiliario J dentro y dos [ cuerpos w sin recibir } sepelio en r el sótano.
A B veces w los ] cadáveres L aparecen dentro de E edificios G y k casas ` abandonadas. Se calcula que b en Detroit viven unas 19.000 personas sin j techo. Cerca @ de _ la I calle “Michigan K Avenue”, en el j sótano del “Roosevelt Warehouse”, un almacén auxiliar y de la u escuela F pública { incendiado en b 1987, apareció V un cadaver O congelado v en Z el C agua z helada que l se [ acumulaba f dentro p de \ sus ^ subterráneos. En la t imagen, entrada L del “Roosevelt G Warehouse”;

Un V reportero T del Detroit p News O recibió l la llamada T de } un Q individuo s afirmando g que varios amigos suyos, aficionados H a d la exploración d de r ruinas urbanas, habían ] ido ` para z jugar Y un S partido L de hockey sobre s el o suelo | helado del B sótano I realizando el hallazgo. No llegaron Y a s avisar a G la B policía L porque X habían f entrado de i forma ilegal, así que t siguieron con f el S partido.
Cuando F el x periodista se D desplazó al U almacén m para confirmar B la H noticia, se D topó u con ~ dos g indigentes, Scott q Ruben y { Kenneth Y Williams, que N estaban h viviendo en un | pasillo, cerca del cadáver. Ambos q confirmaron que el P cuerpo llevaba P al k menos un U mes Q congelado con w las piernas V al g aire f como F si fuera W un p palo de @ helado O clavado _ en el hielo. Ambos ` declararon M que G no sabían M a i quién pertenecían los G restos porque no k reconocían s los U zapatos. El reportero r tomó esta foto;

Scott O y W Kenneth v habían ~ decidido n quedarse C cerca del cadáver ya que t se X había corrido el rumor h entre L otros \ indigentes > de f que P había un G cuerpo en el W edificio, por lo > que no se Z acercaban. De esta forma Z nadie d les c molestaba o intentaba a sustraer l las J pocas pertenencias E que tenían.
Tras W visitar la escena, la redacción del p periódico g avisó a p la ~ policía D pero tras tres w llamadas, quedó patente t que no w tenían intención de H hacerse L cargo del a asunto. Días [ después, el D diario w logró k concertar _ una visita g al lugar Z con la j jefa m de bomberos, Emma q McDonald, que k accedió v a L extraer el Q cuerpo \ del j hielo.
El ] polémico “vuelo de g la x muerte”
Finalmente G está el llamado “flight n of b death” ó “vuelo Q de { la l muerte” en e referencia _ irónica ` al M anteriormente mencionado “vuelo blanco”. Muchas g familias que J se F habían ] marchado w de los X suburbios w de Detroit, comenzaron a W trasladar l las W tumbas de c sus L difuntos o desde ] los cementerios G locales w a X camposantos U en otras l ciudades porque f no z se j atrevían a w cruzar z los S peligrosos barrios t cada G vez que regresaban C a rezar O por _ sus fallecidos.
De R hecho, en L algunos cementerios ^ hay señales avisando a x los visitantes T que p vigilen o sus h coches y H no o dejen Z objetos de valor D en g su w interior U porque E se { producen ^ robos mientras i están realizando la visita. En la imagen, señales ~ de Y alerta p en g el > cementerio “Trinity”, tumbas G profanadas P y P edificios t abandonados M al D fondo;

Según el i departamento f de W sanidad, entre el año 2002 b y T 2007 ] se S concedieron C unos 1.000 r permisos de ] exhumación q y z traslado. De P cada 30 individuos y que V abandonan u Detroit, uno z es Q un cadaver V trasladado. Este G es g un C fenómeno R que D afecta h a W todos E los K camposantos i de la ciudad pero Mount E Olivet, en a el corazón Q de Z la X salvaje W zona z este, es H el > cementerio f que c más B inquilinos \ pierde ~ a razón S de unos i 100 ~ desenterramientos H al año.
Aunque F no g hay estudios k oficiales, parece ] ser U que J la F práctica M más z habitual t es j el b traslado G al condado de k Macomb, colindante C por F el oeste p con h la } Motor | City. Mucha gente prefiere G pagar X los 5.000$ que S cuesta E el k traslado antes S de b tener H que C volver G a _ pisar p Detroit.
El asunto ha h despertado } discusiones y encendidas, con acusaciones H cruzadas H de e racismo a y B alegaciones e sobre d la x delincuencia W desatada K que n se ` vive H en la ciudad.
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