Robbie Krieger, guitarrista de los Doors, es uno de esos músicos a los que se suele calificar como infravalorados pero probablemente un adjetivo más apropiado sería el de “ninguneado”, tal vez debido a que el genio y la figura de Jim Morrison eclipsaba todo a su alrededor.
Krieger empezó a llamarme la atención como guitarrista tras escuchar la versión del tema “The end” que hizo en el festival de Isle of Wight, celebrado el 29-8-1970. La forma de hacer llorar a la guitarra y la técnica que emplea usando escalas mayores para sonar casi como un sitar rasgando las cuerdas con las uñas al más puro estilo flamenco resultan una combinación espectacular.
De hecho Krieger se inició en la guitarra tras escuchar un par de discos de un duo llamado “Dos flamencos”, que le animó a tomar clases de guitarra flamenca impartidas por Arnold Lessing. No obstante, su destino no tardaría en tomar la ruta del rock. A los 18 años vio a Chuck Berry y decidió hacerse con una guitarra eléctrica. Poco después pasaría a formar parte de los Doors.
Sobre el material que empleaban los Doors hay mucha confusión. Todo el mundo piensa que Ray Manzarek usaba un Hammond, Jim Morrison un Shure sm57 y Robbie Krieger una Gibson SG. Todo es incorrecto. En el caso de Krieger, durante la etapa con los Doors, usó básicamente 3 Gibson SG diferentes y probablemente dos Gibson Les Paul Custom, una de ellas con Bigsby.
Gibson SG Melody Maker
La primera guitarra eléctrica que compró Krieger fue una Gibson SG Melody Maker roja por 200$ en 1964. La SG Melody Maker, al igual que la conocida Les Paul Melody Maker, era una versión menor y más barata de la SG, con pastillas simples o single coils.

No era exactamente lo que estaba buscando pero si lo más parecido. Esta fue la guitarra que usó para grabar el primer disco de los Doors dos años después y la guitarra que suena en todos los temas, incluido “Break on through”, aunque en el video aparezca luciendo una extraña National, que se usó en la filmación por meros motivos estéticos.
Gibson SG Special
Al poco de grabar el disco, a Krieger le robaron la SG Melody Maker y sintiéndose cómodo con esta Gibson, decidió pasarse a la SG Special. La característica principal de la SG Special de 1966 era que tenía pastillas p-90s, pastillas que son single-coils o simples. En la actualidad la SG es más conocida con humbuckers y durante muchos años, Gibson relegó estas pastillas a sus modelos más baratos. Sin embargo las p-90 tienen sus forofos y sus ventajas, tantos que instalar p-90s a una SG se ha convertido en una modificación popular, dado que Gibson no suele mantener mucho tiempo en catálogo guitarras con estas pastillas. Otros usuarios ilustres de SGs con p-90s son Pete Townshead y George Thorogood.

Aunque con la desventaja de tener ruido hum, como todas las pastillas simples o single-coils, las p-90s son apreciadas por su tono crudo, mayor rango de frecuencias al no cortar los extremos del espectro como hacen los humbuckers cuando cancelan el ruido “hum” y ofrecen mayor rango dinámico, como se puede apreciar en la música de los Doors, que tiene muchas subidas y bajadas de intensidad. El mejor ejemplo del partido que sacaba Krieger a estas pastillas está en la intro de “The end” interpretada en directo, cuando ya tenía la SG Special.
Una peculiaridad de la SG Special era que venía con la opción de instalar un vibrato “Maestro” y presentaba una placa metálica detrás de la pieza de cola. La pieza de cola era tipo “wrap around”, es decir, que hacía de puente y pieza de cola a la vez, así que si se quería instalar este vibrato, bastaba con montar las cuerdas desde la base del vibrato e instalar el brazo abatible.
Krieger usó esta SG Special casi hasta el final de los Doors, momento en el que se la robaron. Según ha afirmado en varias ocasiones, era su favorita de aquella época. Existen fotos de entonces en las que aparece con una SG Special de 1967, con p-90s también, por lo que es probable que se hiciese con un reemplazo tras la pérdida. La principal diferencia que tiene la SG de 1967 con la anterior es el guardapúas, más amplio con forma de alas de murciélago extendidas. También traía vibrato opcional.
Gibson SG Standard Lyre Vibrola
Robbie adquirió una cuarta SG, una SG Standard con vibrato “Lyre Vibrola”. Como comentamos al hablar de la SG de Angus Young, el vibrato “Lyre Vibrola” tiene la mala fama de desafinar las cuerdas al usarlo.

Por otra parte, la SG Standard traía humbuckers, por las fechas lo más seguro que T-Tops, proporcionándole una paleta de sonidos adicional.
Gibson Les Paul Custom
Para hacer slide con un cuello de botella (literalmente arrancado de una) y para grabar en estudio, Krieger usaba una Les Paul Custom. Sobre esta guitarra ya habíamos tratado cuando hablábamos de la Les Paul Custom de John Fogerty. Sobre la de Krieger hay confunsión; casi siempre que aparece la custom de Krieger en algún artículo, aparece la foto de una extraña custom que tiene en su homestudio, con una pastilla p-90 en el puente y una especie de mini humbucker en el mástil.

No está claro si Robbie tenía dos customs en la época de los Doors o si ésta es la misma pero modificada posteriormente, ya que la custom con la que salía en todas las fotos de entonces y en los videos es distinta. Se trataba de una Les Paul Custom de 1954, con Bigsby y dos pastillas p-90s. Esta guitarra fue usada intensivamente en los últimos discos de los Doors en temas como “Wild Child” y en aquellos en los que se oye un slide, aunque la guitarra principal siguió siendo una SG hasta el final.
Los amplis Acoustic
Dentro del estudio Krieger usaba varios amplificadores, entre otros la versión sin reverb del Fender Twin. Según declaró el ingeniero de Elektra Records, Bruce Botnik, en ocasiones se enchufó la guitarra directamente a la mesa de válvulas, para aprovechar su previo e insertar efectos, notablemente en el solo de “When the music’s over”.
En directo el amplificador más frecuentemente visto en los escenarios de los Doors, eran los “Acoustic” que usaban tanto para la guitarra como para el resto de los instrumentos y la voz. Para la guitarra, Krieger llevaba cabezales Acoustic 260 y pantallas Acoustic 261 2×15″, 125 vatios de serie pero completamente remodelados de arriba abajo para incrementar su potencia, tanto que solo los técnicos que realizaron las modificaciones podrían hablar con autoridad sobre lo que hicieron exáctamente.

Otro apunte importante es que Krieger usaba un pedal de Fuzz, efecto que se puede escuchar exageradamente en temas como “Hello, I love you”. Krieger probablemente usase un Gibson Maestro Fuzz-Tone FZ-1 pero no hay pruebas claras. Otra posibilidad es que fuesen varios VOX Tonebenders puestos en serie para conseguir el efecto exagerado.

El Fuzz era el efecto de moda en los 60. Inventado por Gibson en 1962 y comercializado bajo la marca “Maestro”, el Fuzz-Tone FZ-1 fue el primer pedal producido en masa de la historia. En 1962 Gibson colocó 5.458 unidades en sus distribuidores que no consiguieron vender porque a principios de los 60 este pedal no tuvo éxito hasta que lo usaron los Rolling Stones en 1965 al grabar “Satisfaction” y se extendiese como la pólvora. En 1963 Gibson solo vendió tres pedales, en 1964 ninguno y en 1966, tras el Satisfaction de los Rolling, 20.943 unidades.
El Vox Continental de Ray Manzarek
Ray Manzarek usó en ocasiones contadas tanto el Fender Rhodes Stage Piano como los Hammonds con los que tanto se le asocia equivocadamente, sin embargo el órgano empleado principalmente por los Doors era un Vox Continental de 1965 al que puso encima el Fender Rhodes Bass para hacer los bajos.

Ray Manzarek mantuvo este setup hasta el final de los Doors. El Vox Continental fue adoptado por bastantes grupos de los 60, entre otros The Animals y The Monkeys. Frente a un Hammond, el Vox Continental tiene un sonido más anémico, lo cual es una ventaja para dar acordes ya que cada nota se puede oir claramente. Según Manzarek, el Vox Continental original no estaba hecho para durar; al tocarlo con rudeza durante cierto tiempo, las teclas se quedaban pegadas al fondo y no subían tras pulsarlas, por lo que durante la etapa con los Doors se vio obligado a comprar media docena.

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